En un océano de manipulación navegantes antimilitaristas se encuentran en una isla virtual de desobediencia, noviolencia y construcción de la Paz
Secciones
> Campañas
  Objeción Fiscal al Gasto Militar
  Desobedece a las guerras
  Contra la I+D Militar
  Comercio y producción de armas
  Juguete bélico
  Feminismo y antimilitarismo
  Locales
  Varios
  Banca
  Educación para la paz
  La guerra empieza aquí. Parémosla desde aquí
  Recortar lo militar
  Contrarreclutamiento
> Informativa
  Movimiento 15M
> Observatorio de conflictos
  Iraq
  Palestina
  Colombia
  EEUU
  Guerra y mujeres
  Infancia y guerra
  Varios
  Afganistán
  Libia
  Costa de Marfil
  Siria
  Mali
  Sáhara Occidental
  Ucrania
  Turquía
> Documental
  Talleres
  Historia del antimilitarismo
  Noviolencia
  Objeción de conciencia
  Recursos gráficos
  Recursos multimedia
  Teoría política
  Represión
  Medio Ambiente
  Mujeres y antimilitarismo
  Anticapitalismo
  Instituciones militares
  Varios
  Intervencionismo humanitario y misiones de paz
> Cajón de sastre
  Humor
  Creación
  Comentarios gráficos
  Contactos
  Varios
> Solidaridad entre los pueblos

Las enfermeras del Ché y el descanso del guerrero.

Insumissia iconoclasta

Sección:Mujeres y antimilitarismo
Miércoles 17 de agosto de 2005 1 comentario(s) 4032 visita(s)

«Por lo demás, (a las mujeres) hay que confiarles otras tareas
como las de la cocinera, maestra y enfermera. Porque las mujeres logran
aligerar la vida de completos colectivos de guerrilla mediante ciertas
comodidades» (Guevara 1972 Tomo 1, 131 s.)

Lectura muy, muy recomendable, el libro: "Género, feminismo y
masculinidad en América Latina" (vari@s autores/as). De momento en Insumissia sólo hemos podido leer un capítulo (dentro del apartado Construcción de masculinidades "La Tierra gira masculinamente, compañero. El ideal de masculinidad del
guerrillero", por Andreas Goosses) y no tiene desperdicio... un estudio que dá la razón al antimilitarismo, que tantas veces ha lanzado la voz de alarma sobre lo erróneo del concepto de necesidad de acciones "viriles", que saca a la luz ciertos mensajes del discurso "guerrillista" no tan subliminales como pudiera parecer, y que seguro que puede ayudar al inevitable debate y a la necesaria autocrítica.

Que os guste, os dejamos con algunas frases entresacadas para abrir un poquito la boca y... las orejas, por supuesto, o mejor el corazón.

El libro se puede desccargar íntegro (es un pdf con 248 páginas que se puede consultar en línea) aquí

(...) ellas no ocupan en su relato ningún lugar, ni en la forma ni en el
contenido. Las mujeres no juegan ningún papel importante, su descripción
es parte del colorido local (Cf. Goosses 1998, 70 ss.). En todo caso al autor
le sirven de objetos sexuales o de pantalla para la proyección de fantasías
sexuales, como las prostitutas en León (Cf. Cabezas 1982, 22)7.

Cabezas sólo menciona en forma aislada a sus compañeras guerrilleras (Cf.
ibíd., 118). Los papeles que se encuentran en el libro son: madre, mujer que
atiende y cuida, buena revolucionaria y puta. Ninguna de ellas, incluso su
compañera Claudia, significa en verdad algo para él.

(...) Ya el Che Guevara había indicado que el guerrillero ideal es masculino:
las mujeres pueden luchar con las armas en la mano, pero solamente cuando esto
sea absolutamente necesario. Por lo demás, hay que confiarles otras tareas
como las de la cocinera, maestra y enfermera. Porque las mujeres logran
aligerar la vida de completos colectivos de guerrilla mediante ciertas
comodidades (Guevara 1972, Tomo 1, 131 s.).

“Nosotros en el fondo mirábamos que parecía un niño pero no decíamos nada para
no parecer mujeres, que les da miedo o asco” (ibíd., 86). Quien no vence
su miedo es un cobarde o es ‘como una mujer’. El guerrillero reprime el miedo
a la muerte poniendo más a menudo su vida en juego: “Yo diría que entre menos
jugás con la muerte más miedo le tenés y viceversa” (ibíd., 29). Cabezas
no deja lugar al dudar que un guerrillero tiene que estar dispuesto a reprimir
sus sentimientos.

Según Cabezas, el guerrillero es un soldado y merece el mayor reconocimiento
cuando muere heroicamente en combate. Cabezas quiere equipararse a los
mártires y se dedica a luchar, dispuesto a sacrificarse por la divisa "Patria
libre o morir".

(Omar Cabezas Lacayo nacido en 1950 en León, Nicaragua participó en la
revolución nicaragüense como comandante guerrillero. Después de la victoria
del FSLN fue miembro,del Consejo de Estado, de la Asamblea Sandinista y fue
Viceministro del Interior. Las referencias correspoden a su libro
autobiográfico "La montaña es algo más que una inmensa estepa verde").

Comenta este artículo   Volver arriba

Nota: los comentarios ofensivos podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación

   

Comentarios


Volver arriba
Volver a la página Principal
Ver comentarios
Spip Sitio desarrollado con SPIP v1.9.2 , un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Licencia de Creative Commons Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons, mientras no se indique otra cosa.