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Entrevista urgente a Mary Kelly (resistiendo a la guerra desde Irlanda)

Correo Tortuga - Grupo Axitación Social

Sección:Desobedece a las guerras
Martes 9 de marzo de 2004 0 comentario(s) 2353 visita(s)

Entrevista realizada por Joseph Ghanime López el sábado 28 de febrero de 2004 en Galway, Irlanda.

"Entré en el aeropuerto de Shannon el 29 de enero de 2003 a las 4 de la madrugada porque considero que es mi deber como ciudadana responsable liberar un aeropuerto civil de los aviones de guerra de los Estados Unidos. La presencia de dichos aviones viola la constitución [irlandesa], en su artículo 28 (3) (1), que es la ley suprema de nuestro país. Me niego a ser cómplice de que se suministre combustible a esa máquina de guerra. No estoy dispuesta a explicar cómo entré en las pistas de aviación. Estuve allí yo sola, vi que había tres aviones, vi un avión del ejército de los Estados unidos al que ocasioné daños, vi los nombres de varias compañías aéreas y servicios auxiliares de transporte aéreo. Atravesé la pista de aterrizaje hasta el avión de combate estadounidense. Golpeé el morro del avión con un hacha. Dañé los cables próximos al tren de aterrizaje delantero y dañé la cubierta de uno de los motores. Acudí al aeropuerto de manera deliberada con el fin de realizar esta acción y he declarado las razones que me movieron a ello. Me niego a permanecer impasible mientras nuestro gobierno permite de manera ilegal que los aviones de guerra estadounidenses utilicen nuestras instalaciones para repostar combustible en el aeropuerto de Shannon. El hacha que llevaba era mía y estoy dispuesta a decir si la compré o no la compré. Me arrestó el detective / garda [policía de la República de Irlanda] John Geoghegan en el avión. Esta declaración ha sido leída y es correcta". (Declaración judicial de Mary Kelly).

Shannon es un pueblo pequeño situado en el oeste de Irlanda y a orillas del río que le da nombre, el Shannon ancho y majestuoso, que divide en dos partes la verde Erín, trazando un arco semejante al del río Miño en Galiza. A orillas del río Shannon se escribió uno de los libros más antiguos y memorables de Irlanda, el Libro de la Vaca de Dun, la vaca pródiga que alimentaba a todo el monasterio de Clonmacnoise. Pero las aguas de esa vaca sagrada están siendo profanadas por el águila yanqui y por el tigre céltico. En el año 1942 se construyó en Shannon un aeropuerto con el fin de servir de escala para vuelos transoceánicos. Desde hace unos años el aeropuerto ha sido utilizado por aviones de los Estados Unidos, que repostan combustible en él en su ruta hacia Afganistán o hacia el Irak. Ese uso militar de las instalaciones de Shannon es contrario a la constitución irlandesa y al derecho internacional. El gobierno irlandés, sin embargo, vende alegremente la soberanía y la neutralidad de su territorio a cambio de dólares e inversiones. Esa entrada masiva de capital en el país, conseguida a base de reducir al mínimo las exigencias fiscales para las empresas, y de recortar las prestaciones sociales y los derechos laborales de los súbditos, es el fenómeno conocido como Tigre Céltico.

En medio de los disparos del águila y de los rugidos orgiásticos y embriagadores del tigre, una tribu de resistentes se levanta en defensa de la plenitud mítica de la vaca de Dun. Mary Kelly es una de ellas. Esta mujer de 51 años, que humildemente se declara «poco valiente», protagonizó una hazaña digna de ser incluída en el ciclo legendario del Ulster: armada de un hacha privó de su poder maléfico a un avión de guerra de los Estados Unidos de América. Por ello, Mary, que también declara que no le gusta verse encerrada, se va a enfrentar a una pena de hasta diez años de prisión. Esta entrevista es urgente porque Mary va a ser juzgada en junio y necesita de todo el apoyo anímico, político, o material, que podamos darle.

Para los que os animéis a contactar con ella, la página web de Mary es «http://www.freewebs.com/mary_kelly» y su correo electrónico es newpal eircom.net [Mary sabe algo de castellano, por lo que podéis escribirle en este idioma]. También es urgente porque ella misma quiere tejer redes de mutuo apoyo con personas o colectivos que puedan compartir su lucha desde el estado español. Mary desea poder venir aquí a compartir sus experiencias con nosotros si se abriese alguna puerta para ello... Por último, sentimos como urgente esta entrevista porque todo lo vivido por Mary Kelly en Irlanda, en Colombia, en Palestina, o en la India, nos deja con la inquietud de hacerle otras más pausadas y menos acuciantes debido a la sombra de su más que posible encarcelamiento.

Mary, ¿puedes presentarte? ¿Cuál era la situación en Irlanda, respecto a la guerra en Irak, cuando te decidiste a actuar?

Me llamo Mary Kelly y tengo 51 años. Soy enfermera y madre de cuatro hijos. El año pasado participé en una acampada por la paz que se celebró junto al aeropuerto internacional de Shannon. El objeto de dicho campamento era llamar la atención sobre el hecho de que, por lo menos desde algo antes de la guerra de Afganistán, el aeropuerto estaba siendo utilizado por aviones de combate estadounidenses para la reposición de combustible. Se trata de algo contrario a nuestra constitución, la constitución irlandesa, pues somos un país neutral, y también de una violación del derecho internacional. Como país neutral no tenemos derecho a participar en agresiones armadas contra otros países. Con objeto de llamar la atención sobre todo eso, como decía, se organizó la acampada por la paz en Shannon, y quiero destacar el hecho de que la circulación de tropas por el aeropuerto era algo que ocurría todos los días. Por Shannon pasó napalm, bombas de racimo, armas nucleares, prisioneros con destino a Guantánamo y por supuesto, soldados, soldados armados pasando todos los días, preparándose para la guerra, ya de camino hacia Irak.

¿Puedes darnos detalles más concretos acerca de lo que hiciste en Shannon?

Muchas personas en Irlanda no eran conscientes de todo lo que estaba ocurriendo. La acampada realmente sirvió para que muchas personas se enterasen de lo que estaba pasando, lo que a su vez desató una ola de indignación. De hecho, el 15 de febrero del 2003, coincidiendo con la convocatoria internacional de protesta, se manifestaron por las calles de Dublín más de 150.000 personas. En Irlanda no se veía una manifestación tan concurrida desde las de 1981 por los huelgas de hambre de presos en Irlanda del Norte. Si yo tomé la decisión de inutilizar los aviones de combate fue porque pienso que los métodos tradicionales de protesta (escribir cartas al periódico, manifestaciones, etc..) son insuficientes. Actúe en armonía con el derecho internacional, y más en concreto con los principios de Nuremberg, resultado de los juicios de Nuremberg celebrados al término de la segunda guerra mundial, la guerra de los nazis en la cual habían perdido la vida cincuenta millones de personas. Los juicios de Nuremberg intentaron asentar una filosofía legal para que no se volviesen a cometer genocidios como aquel. Así, según la sentencia de Nuremberg, los ciudadanos tenemos el deber de violar las leyes nacionales cuando se están cometiendo crímenes contra la paz y la humanidad. Por tanto, yo sólo estaba actuando en consonancia con esa ley cuando un día, a las cuatro de la madrugada, me hice con un hacha, salté la valla que rodea el aeropuerto de Shannon y provoqué daños de consideración a un avión de combate del ejército de los estados Unidos que, ilegalmente, estaba estacionado en el aeropuerto de Shannon. Destrocé el morro delantero del aparato, corté el suministro de combustible, y provoqué daños a algunos de sus dispositivos más sensibles. Me arrestaron y comparecí ante un tribunal y admití abiertamente que había estado allí para evitar que aquel avión de combate llevase a cabo su misión de bombardeo de la población civil iraquí.

¿Hubo algún antecedente o modelo que te inspirasen para actuar de esa manera?

Después de familiarizarme durante algún tiempo con los métodos de acción directa, me di cuenta de que los gobiernos no iban a cambiar nunca nada. Pienso que es algo que depende de la gente de la calle, creo en la capacidad de la gente de la calle, creo en las mujeres, creo en la capacidad de las madres para salir a la calle y actuar. Pienso que hemos sido pasivas durante mucho tiempo, que hemos sido silenciadas, a veces desde el propio movimiento pacifista. Mi acción recibió críticas muy duras e incluso se me impidió hablar en asambleas celebradas a nivel nacional, pero por fortuna hubo un pequeño grupo de personas que sí se sintieron inspiradas por lo que hice. Pienso que en algunas ocasiones uno debe actuar cuando sabe que está ocurriendo algo realmente injusto y que esa acción es una manera de tomar las riendas de la historia, de abrir nuevos caminos. Eso es lo que yo pretendía hacer. En ese sentido me he sentido inspirada por el movimiento de desobediencia civil, sobre todo por el movimiento de resistentes a la guerra en los Estados Unidos, por el movimiento «Ploughshares» [en castellano, «rejas de arado», un grupo que lucha por la desaparición de armas nucleares en el Reino Unido. Véase www.tridentploughshares.org], y por las cuatros mujeres que en 1996, en el Reino Unido, hicieron pedazos un avión que iba a ser utilizado en misiones de bombardeo en Timor del Este. La propia historia de Irlanda me sirve de inspiración, pues la independencia sólo se consiguió después de una lucha muy larga y muy dura, una lucha muy difícil que no contó con todo el apoyo que debería. Mi incorporación a esa lucha ha sido muy tardía, pero ahora es evidente que no sólo los británicos controlaban este país, pues en este momento estamos en manos de los Estados Unidos.

Ya que mencionas el papel de los Estados Unidos en Irlanda, ¿puedes comentar algo sobre ese fenómeno que se conoce como el «Celtic Tiger» (el Tigre Céltico)? El desarrollismo económico de Irlanda durante los últimos años está siendo puesto como modelo de lo que se debe hacer en otras zonas «periféricas» o subdesarrolladas de Europa para salir de la marginación. Por ejemplo, en Galiza, que es el pedazo de mundo de donde yo vengo, también hay voces que se suman a este coro... ¿Qué piensas tú de todo eso?

Antes de nada, quiero recordar que durante estos seis meses Irlanda ocupa la presidencia de la Comunidad Europea...Durante los últimos seis años, más o menos, Irlanda ha pasado por ese fenómeno conocido como el Tigre Céltico. Básicamente, el país se vio inundado de dinero de una manera muy rápida. Todo ese dinero ha servido para callarle la boca a la gente. Nos hemos vuelto más ambiciosos, más hambrientos de dinero, más esclavos de la agenda capitalista. Antes Irlanda era un país pobre en el que la lucha por la supervivencia era dura, y lo mejor que teníamos era nuestra historia, las lecciones aprendidas de la ocupación británica, de los terribles años de la hambruna y de la emigración masiva. El Tigre Céltico ha silenciado a la gente. Durante estos seis meses, como decía antes, Irlanda tiene la presidencia de la Unión Europea, con lo que se están pasando por aquí políticos de todos los países de la Unión. Aquí mismo, en Galway, Eoin Rice, un amigo mío, recibió una dura paliza de la policía secreta por intentar entablar un diálogo con un ministro de la Unión Europea que paseaba con una delegación de altos funcionarios. Cuando Aoin intentó dirigirse a este ministro, fue esposado y trasladado a la comisaría de policía, donde recibió una paliza brutal por la que tuvo que ser hospitalizado con varios moretones y una brecha en la cabeza. En este momento Eoin Rice se encuentra en la prisión de Limerick y lleva veinte días en huelga de hambre tras haberse negado a pagar una multa y a aceptar una sentencia de destierro del condado de Clare por una acción de protesta pacífica en el aeropuerto de Shannon. Yo misma estoy desterrada del condado de Clare, así como veinte manifestantes más por haber protestado por el uso militar que se está haciendo del aeropuerto de Shannon. Durante el mes de junio próximo George Bush va a visitar el país. Se espera que venga protegido por sus propias fuerzas aéreas. El ejército irlandés se encargará de su protección en tierra, para lo que contarán, por ejemplo, con misiles tierra-aire. Los gardaí (cuerpo policial irlandés) y la policía secreta se encargará de cerrar con un cordón de acero el condado de Clare, para que Bush no tenga que oír o enfrentarse a protestas hostiles. En cualquier caso esos son sus planes.

Mary, ¿Cuál es tu situación legal en este momento, aparte de ese destierro del condado de Clare que acabas de mencionar?

Seré juzgada en junio en el condado de Clare. El año pasado tuve un juicio penal por los daños ocasionados al avión de guerra estadounidense. Me acusaron de provocar daños por valor de un cuarto de millón de euros. El juicio del año pasado concluyó con un juzgado popular indeciso. El jurado no me consideró culpable y salí en libertad. El gobierno quiere juzgarme de nuevo y ese juicio está fijado para el 15 de junio en el condado de Clare, justo unos días antes de la visita de Bush a Irlanda. Mi intención es contar con testigos extranjeros para testificar acerca de la ilegalidad de la guerra, y mi aspiración es que Irlanda tenga que atenerse al derecho internacional. La principal batalla a la que nos estamos enfrentando en este momento en Irlanda es la apatía de la gente y el hecho de que a la mayoría de las personas todo esto le trae sin cuidado. Si se está organizando una campaña alrededor de todo este asunto es gracias a la dedicación de un grupo reducido de activistas. Por eso, sería muy importante para nosotros entablar lazos con personas y grupos de España. Nos hemos sentido muy inspirados por la ola de protestas contra la guerra en España, sobre todo antes de la invasión de Irak, por lo que insisto en nuestro interés en establecer ese vínculo. Nos gustaría que se sumase gente de España a nuestras protestas contra la visita de George W. Bush, y que colaborasen con nuestro trabajo cotidiano de solidaridad. Para mí es evidente que eso es todo con lo que contamos para actuar, tenemos que hacer frente a una superpotencia gigante y sólo disponemos de nuestra fuerza y de nuestra pasión, de nuestra capacidad individual para decir lo que pensamos y para apoyarnos mutuamente cuando nos atacan o nos encierran en prisiones. Muchas gracias por darme esta oportunidad de establecer lazos estrechos con España.

¿De qué manera concreta podemos apoyarte desde el estado español?

Lo más importante es que se sepa allí lo que está ocurriendo aquí. En Irlanda han silenciado nuestras voces. Los medios de comunicación no conceden espacio a nuestras reivindicaciones, o nos demonizan, demonizan al movimiento pacifista. Por tanto, el tipo de solidaridad que necesitamos es sobre todo la publicidad, que todo el mundo sepa que un país neutral está ahora en las garras de América, que ya no somos el país que luchó por su independencia, sino un estado más de los estados Unidos. También nos gustaría que viniesen personas a visitar Shannon. Tenemos allí una "casa la de paz" e invitamos a quien quiera a pasar días o semanas en ella. Podrían alojarse allí y colaborar con nuestra campaña. También estamos haciendo un seguimiento de los aviones militares estadounidenses que están pasando diariamente por el aeropuerto, para lo que necesitamos observadores que documenten los aterrizajes y despegues. Por último, tenemos que organizar las protestas y preparar talleres de acción directa noviolenta. Por lo tanto, «bienvenidos».

Te enfrentas a la posibilidad de ser encarcelada durante un período largo de tiempo. ¿En qué medida te sientes preparada para hacer frente a la cárcel?

Hay muchas posibilidades de que tenga que enfrentarme una pena de cárcel que podría ascender a diez años. Si ello ocurre seguiré luchando desde la cárcel. Pienso que nuestro movimiento se hará más fuerte si meten a muchos de nosotros en la cárcel. Como ya mencioné, en este momento uno de nosotros, Eoin Rice, está en la cárcel, lo que ha despertado la solidaridad de muchas personas. Pienso que la cárcel es una etapa más en nuestra lucha y es obvio que va a resultarme muy dura. Tengo cuatro hijos, estoy implicada en varias campañas, y me gustaría completar el trabajo que inicié en el Oriente Medio, una campaña de solidaridad con Palestina, pero sí, estoy preparada para ir a la cárcel, y voy a necesitar mucha solidaridad del exterior. No soy una persona valiente, sé que la cárcel se me va a hacer muy dura, odio que me encierren, pero sé que hay otras personas en la cárcel en este momento, personas que están luchando por vivir en un mundo mejor, y eso es lo realmente importante.

¿Puedes contarnos algo de tus estancias en el extranjero como activista? Estuviste en Colombia, en Palestina, y hace poco en la India.

Hace poco que volví de la India. Por cierto, normalmente no dispongo de pasaporte, me lo retiraron como consecuencia de lo que le hice a ese avión, pero recurrí ante el tribunal para que me lo devolviesen y me lo concedieron por dos semanas, pues me invitaron a participar en el Foro Social Mundial. Allí, un grupo de mujeres asiáticas organizaron un "tribunal mundial para los crímenes de guerra de los Estados Unidos". Fue un acontecimiento estupendo, se consiguió que personas de todo el mundo testificasen sobre los crímenes de guerra de los Estados Unidos desde los tiempos de Hiroshima. Había supervivientes de Hiroshima, de la guerra de Vietnam, de todas las guerras en las que han participado los Estados Unidos últimamente, y por supuesto de la guerra de Afganistán y de la de Irak. A mí me invitaron a participar en calidad de mi papel como resistente a la guerra. Me conmovió participar en un acontecimiento de ese tipo. Había un jurado, del que formaba parte Ramsey Clarke, el que fue fiscal general (attorney general) de los Estados Unidos, y Denis Halliday, ex Secretario Adjunto de la ONU, que dimitió de su puesto como Coordinador Humanitario de la ONU en Irak, que ocupó durante treinta cinco años, en protesta por las sanciones impuestas a ese país. En fin, que eso era lo que yo estaba haciendo en la India. Fue fantástico haber estado allí. También participé en unas jornadas de protesta en Bombay, que se celebraban de manera paralela al Foro Social Mundial. Establecí contacto con personas de muchos lugares y les conté lo que estaba sucediendo en Irlanda. En la India también conocí a varios palestinos. Yo estuve en Palestina en el año 2002, en abril, durante la invasión que tuvo lugar durante la pascua. Fui como voluntaria, me vi envuelta en la invasión, y acabé teniendo que pasar alimentos y medicinas al interior de la basílica de la Natividad, donde había trescientas personas atrapadas, mientras los israelíes bombardeaban. Pasé una semana en el interior de la iglesia y pude contar al mundo exterior lo que estaba pasando allí dentro, ya que los israelíes decían que había palestinos armados en el interior del edificio, teniendo al resto como rehenes, lo que no era más que una gran mentira. Pasada una semana nos arrestaron a todos, me metieron en la cárcel en Israel, y fui deportada a Irlanda. Lo que pude ver en Palestina me afectó profundamente, y cuando volví a Irlanda influyó mucho en mi decisión de tratar de romper la conexión entre Estados unidos e Irlanda, ya que los estadounidenses son los principales patrocinadores de los israelíes, los que les dan miles de millones de dólares y los que los arman.

Después de haber pasado unos meses en Irlanda, tengo una impresión ambigua de los que está sucediendo aquí. Por una parte, es evidente que los partidos políticos no han hecho nada o casi nada para evitar la guerra en Irak. Por otra parte, parece que sí está habiendo algunas respuestas por parte de la población, no sólo al asunto de la guerra sino también a otros. Y esa respuesta, esa desobediencia, parece venir sobre todo de personas de la calle, personas como tú, Eoin Rice, todos los demás que se manifestaron en Shannon, o los que participaron en la campaña de desobediencia al impuesto municipal por la recogida de la basura, sobre todo en los barrios obreros de Dublín, como Finglas. ¿Piensas que de alguna manera se está dando una respuesta a ese triunfalismo oficial del «Tigre Céltico»?

Sí, estoy de acuerdo. Lo más interesante que está ocurriendo en este momento, lo más radical, es el movimiento de desobediencia civil. Como tú mismo citaste, la protesta por la recogida de la basura en Dublín movilizó a muchas personas que simplemente se negaron a pagar una tarifas abusivas e injustas, y muchos han ido a la cárcel por ello en Dublín, y ha sido un paso muy importante. Muchas personas se han sentido decepcionadas por los partidos políticos, sobre todo por el Sinn Féinn. Una había asumido que el Sinn Féinn era un partido revolucionario y ahora hay que soportarlos gobernando en Stormont con los británicos, haciendo lo que les mando, y chocando las manos de todo tipo de asesinos, especialmente las de Bush y Blair, y dándoles la bienvenida en Belfast. Esos dos energúmenos vinieron a Belfast el año pasado y fueron bien recibidos por el Sinn Féinn, y muchas personas piensan que el Sinn Féinn ya no debería utilizar las siglas Sinn Féinn, que pertenecen a la lucha por la independencia, una causa de la que ellos ya desertaron. El Sinn Féinn cada vez se parece más a Fianna Fáil, el partido mayoritario en Irlanda, y no merece la pena perder más tiempo hablando de esa gente porque los que estamos haciendo algo somos la gente de la calle que preparamos campañas, repartimos panfletos, vamos a la cárcel, nos apoyamos unos a los otros, y tenemos que ser testigos de esta ola de destrucción que parece que no tiene fin, y queremos intentar hacer algo más que contemplar el espectáculo sin movernos de nuestro asiento. Por eso no me siento tan optimista como tú, pues pienso que las cosas van muy mal en el mundo, es terrible, terrible, que vayan tan mal como van, y sólo nos queda hacer algo que sea beneficioso y ayudarnos unos a los otros y tratar de ser lo más fuertes posible.

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