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El día en que los vascos dijeron «NO» a la OTAN

Artículo Sabino Ormazabal sobre Referendum OTAN

Sección:Historia del antimilitarismo
Martes 21 de marzo de 2006 2 comentario(s) 3754 visita(s)

Rotundo ‘no’ de Euskadi a la OTAN» fue uno de los contundentes titulares del 13 de marzo de 1986. Una vez escrutados los votos del referéndum del día anterior, el resultado no dejaba dudas: el 60% de los votos vascos emitidos se había posicionado por el «no». Sin embargo, el «sí» prevaleció en el conjunto del Estado español y, veinte años después, también los vascos siguen ligados a la OTAN.

Texto original

Rotundo ‘no’ de Euskadi a la OTAN» fue uno de los contundentes titulares del 13 de marzo de 1986. Una vez escrutados los votos del referéndum del día anterior, el resultado no dejaba dudas: el 60% de los votos vascos emitidos se había posicionado por el «no». Sin embargo, el «sí» prevaleció en el conjunto del Estado español y, veinte años después, también los vascos siguen ligados a la OTAN.

Todo había empezado años atrás, concretamente en agosto de 1981, cuando el Gobierno español de la UCD, presidido por Calvo Sotelo, solicitaba autorización a las Cortes Generales para el ingreso en la Alianza Atlántica. Franco había cedido territorio para la instalación de bases militares de EEUU en la Península, pero el Estado español no estaba integrado en la OTAN.

Tras el golpe del 23-F, en 1981, el mismo día en que se procedía a la investidura de Calvo Sotelo como presidente del Gobierno, salieron reforzadas las tendencias más «atlantistas» del Ejército español. Mucho se ha escrito sobre el paseo militar de los tanques de Milans del Boch y de la irrupción de Tejero en el Congreso de los Diputados en aquella ocasión, y el caso es que fue utilizado, entre otras cosas, para marcar línea y acabar con los titubeos del anterior presidente, Adolfo Suárez, quien, al parecer, no veía claro el ingreso en la OTAN.

Siete meses después, en octubre, en ese mismo escenario del Congreso (con 186 votos afirmativos frente a 146 negativos), y en noviembre, en el Senado español (106 votos a favor y 60 en contra), se acordaba la adhesión al Tratado de Washington, que se formalizó en mayo de 1982. En junio, el presidente español acudía en Bonn a la reunión de jefes de Estado de la Alianza Atlántica.

· Promesa de referendum

Pero en las elecciones generales del 28 de octubre de 1982, el PSOE ganó en el Estado español y Felipe González fue investido presidente de Gobierno. En su discurso inicial, anunció la congelación del ingreso en la Alianza y su decisión de convocar una consulta al respecto. No en vano uno de los lemas más utilizados por su partido durante la campaña había sido “OTAN, de entrada, no. Exige que te escuchen. Exige un referéndum”.

El momento elegido llegó en 1986. Para entonces, el PSOE había elaborado un decálogo en el que abogaba por la no entrada en la estructura militar de la OTAN, la reducción progresiva de la presencia militar estadounidense en territorio español y la no nuclearización. En enero de ese año, el Consejo de Ministros concretó la celebración del referéndum para el 12 de marzo.

La derecha española no estuvo de acuerdo con ello y, en el pleno que al respecto celebró al mes siguiente el Congreso, votó en contra de la consulta, anunciando su abstención activa. Sus 103 votos quedaron en minoría frente a los 207 favorables y a las 20 abstenciones. «El referéndum ses un problema específico del PSOE, pero no de la nación española. Su cancelación rendiría un gran servicio al Estado español, aparte de suponer un ahorro de un gasto innecesario y cuantioso. (...) El giro de 180 grados dado por Felipe González en el tema de la OTAN hace innecesario el referéndum», decían Manuel Fraga (AP), Oscar Alzaga (PDP) y José Antonio Segurado (Partido Liberal), en la presentación de su campaña de «abstención activa».

· Las Bardenas

A los grupos ecologistas y antimilitaristas, que llevaban años oponiéndose a la OTAN, el anuncio de un referéndum no les cogió de sorpresa. Sus mecanismos de movilización estaban engrasados.

En Euskal Herria, tal vez la muestra más palpable de la militarización del territorio era, y es, el polígono de tiro de las Bardenas. Desde la década de los setenta se venían sucediendo movilizaciones y pronunciamientos exigiendo su cierre. No era de extrañar, por tanto, que, coincidiendo con el anuncio de referéndum, estuviera convocada una jornada bardenera por el desmantelamiento del polígono para el día 26 de enero. Para esa ocasión, un “Manifiesto al pueblo vasco”, firmado por mujeres y hombres de la Ribera, denunciaba «la carrera armamentística, la entrada del Estado español en la OTAN y las graví- simas repercusiones para Euskal Herria en general y nuestra Ribera en concreto: centrales nucleares, polígono de tiro, mili obligatoria y en cualquier país de la OTAN»...

«Decir no a la OTAN es decir sí a Euskadi», era uno de los eslóganes del Manifiesto, hecho público unos meses antes para hacer frente «a la imposición».

La Movida anti-OTAN y el Colectivo por la Paz y el Desarme fueron las otras dos plataformas que dinamizaron la respuesta social del «no».

Numerosos comités de empresa, la mayoría de los sindicatos, asociaciones de todo tipo, profesionales de la salud y la Asociación de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear, así como representantes de pueblos minorizados del mundo, apoyaron la campaña vasca por el «no» a la OTAN. También hubo pronunciamientos desde sectores diversos de la cultura, desde representaciones teatrales a conciertos (no hubo ni un solo festival a favor de la OTAN).

Los actos del «sí», en cambio, se basaron en mítines partidistas y, especialmente, en el abuso y acaparación que hizo el PSOE, a través de Felipe González, de la radio y la televisión. Esta no sólo se alineó con el «sí» gubernamental, sino que, además, censuró miles de actos que exigían la salida de la OTAN. También excluyó a Herri Batasuna de los espacios informativos que legalmente le correspondían. Incluso censuró la emisión de una canción alusiva al cambio de postura de Felipe González y el PSOE con respecto a la OTAN («Hombre blanco hablar con lengua de serpiente») que Javier Krahe interpretó en el transcurso de un concierto de Joaquín Sabina.

Ante esta situación, los miembros del Colectivo por la Paz y el Desarme de Nafarroa aconsejaban “¡Apagad la TV, abrid los ojos!” en los 35.000 ejemplares que buzonearon denunciando la «manipulación» de Telenavarra, porque «charlas dadas por el PSOE ante unas pocas decenas de personas, casi entre amigos, gozan de una amplísima cobertura», mientras que los actos críticos con la OTAN, masivos, eran silenciados.

Medio centenar de ayuntamientos se decantaron por la salida de la OTAN y a favor de votar «no» en la consulta. Una gran parte de ellos se posicionó igualmente por el desmantelamiento del polígono de tiro de las Bardenas.

Una consulta popular en la Enseñanza Media, numerosos actos feministas con cariz antimilitarista, un apagón de luz masivo y sincronizado durante diez minutos dos días antes del referéndum, acompañado de una cacerolada, y un acto en la Feria de Muestras de Bilbo fueron la traca final de la campaña a favor del «no».

· Division en el PNV

La posición oficial del PNV fue la de dejar libertad de voto a sus afiliados ante el 12-M, aunque varios de sus dirigentes mostraron públicamente su decisión de votar «sí» a la OTAN. Así lo hicieron el lehendakari José Antonio Ardanza, Andoni Monforte o Xabier Arzalluz («Yo voy a votar ‘bai’ aunque se hunda el mundo», dijo). Por lo tanto, el voto de los líderes jelkides no fue secreto y, aunque en un principio Ardanza dijera que se iba a abstener, una semana antes del referéndum anunció que votaría «sí» para «no empeorar nuestra imagen».

Tras ello, Ricardo García Damborenea, secretario general del PSOE de Bizkaia, felicitó a Ardanza por su decisión y llamó al resto de dirigentes del PNV a que «tomaran ejemplo del lehendakari para evitar que cundiera la impresión de que el PNV se identifica con la posición adoptada por Carlos Garaikoetxea en defensa del ‘no’».

Se refería a que Carlos Garaikoetxea, José Angel Cuerda o Koldo Amezketa, entre otros militantes considerados del sector crítico del PNV, se habían posicionado claramente por el «no» desde un principio. Para entonces, la escisión en el partido jeltzale estaba ya encaminada. Se consumó en setiembre y, en octubre, nació Eusko Alkartasuna. También algunos militantes de EGI mostraron su intención de votar negativamente a la OTAN, como lo hicieron dirigentes de UGT, como Nicolás Redondo (padre).

· Resultados y reacciones

Xabier Amuriza había afirmado el 7 de marzo que «desde que nací he estado en el bando de los perdedores. Nunca he conseguido que mis ideas triunfaran en unas elecciones, aunque mantengo la esperanza de ganar algún día». Ese día fue el 12 de marzo de 1986.

El mapa del «no» a la OTAN en Euskal Herria, además de recoger el voto juvenil, inconformista y de izquierdas, coincidió con el que reflejaba en anteriores comicios el voto aber- tzale, prevaleciendo las posiciones de Garaikoetxea ante las de Ardanza. A éste se le exigió dimitir desde diferentes ámbitos, al no coincidir sus postulados con el sentir de la mayoría de la población. Coalición Popular quiso atribuirse como propia la abstención y el PSOE no mantuvo la cota de votos del 82.

En el verano de 1987 se celebraron las primeras maniobras de la OTAN (“Ocean Safari”) en las que participaron las tropas españolas tras el referéndum. -

Sabino ORMAZABAL

Discrepancias con la URSS tras finalizar la II Guerra Mundial

1948. El Tratado de Bruselas para erigir un sistema defensivo común, firmado por Bélgica, Estado francés, Luxemburgo, Países Bajos y Reino Unido, es el precedente de la UEO y la OTAN.

Nace la Alianza Atlantica tras la implicación de EEUU

1949. Junto a EEUU y Canadá, la iniciativa anterior de un sistema único de defensa mutua toma cuerpo en el Tratado del Atlático Norte, suscrito en Washington el 4 de abril.

La URSS reacciona y crea el Pacto de Varsovia

1955. Alemania Oriental, Rumanía, Bulgaria, Checoslovaquia, Polonia, Hungría, la Unión Soviética y Albania firman el Tratado en Varsovia, el 14 de mayo. El cuartel general está en Moscú.

EEUU cuenta con 370.000 soldados en todo el mundo

1966.Durante la Guerra Fría, EEUU mantuvo tropas en Europa y desplegó bombas nucleares en 19 estados del planeta. El Estado francés abandona la estructura militar de la OTAN.

El Estado español se convierte en miembro de la OTAN

1982. A los 12 países miembros proginarios, se suman Grecia y Turquía en 1952, la República Federal de Alemania en 1955 y el Estado español en 1982, con Calvo Sotelo.

Una campaña anti-OTAN variada e imaginativa

1986. Tras los precedentes de «Otoño 83», «Primavera 84» y «Otoño 85», en casi todas las localidades vascas hubo algún acto antimilitarista, anti-OTAN o a favor de la soberanía vasca.

Ningún país de la OTAN había celebrado un referéndum similar

1986. El resultado del referéndum celebrado el 12 de marzo ignoró el ámbito vasco y devolvió la tranquilidad a las cúpulas militares y económicas, así como a la Casa Blanca y a Lord Carrington.

Se incumplen los requisitos votados en el preambulo

2006.EEUU mantiene 2.000 soldados y la base de Rota. En los últimos 15 años, ha habido 170.000 movimientos de aeronaves y 3.735 buques USA han fondeado en puertos del Estado.

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Comentarios


  • El día en que los vascos dijeron «NO» a la OTAN

    31 de mayo de 2007

    En 1979 el 30,2% del electorado de la CAV apoyó la constitución española y... ¡vualá! ¡tenemos constitución! Siete años más tarde fue el 20% el que apoyó la entrada en la OTAN y... ¡tachán! ¡estamos dentro! Es maravilloso ser minoría ganadora, siempre me equivoco de minoría. Aunque con la suprema idea de hacer referendums no vinculantes ¡puede que no me vuelva a pasar! Que grande es la democracia.



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