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¿Puedes darme un ejemplo claro de un acto de terrorismo?

Robert Fisk

Sección:Observatorio de conflictos
Lunes 31 de julio de 2006 0 comentario(s) 2983 visita(s)

Información Libre

Este es un reportaje sobre la masacre de Qana, que tuvo lugar el 18 de abril de 1996. Sin lugar a dudas fue un acto de terrorismo, llevado a cabo por un estado (Israel) que se demostró a si mismo ser un mentiroso desenmascarado. Lo que es preocupante sin embargo, es el apoyo que tuvo este mentiroso.

Fuente: Palestine Times. Fecha: junio 1997. Título: Robert Fisk: Denunciando la verdad y desenmascarando las mentiras.

El corresponsal veterano de Medio Oriente, Robert Fisk, habló a una concurrencia de 350 personas en Ottawa, Canadá, al año siguiente, sobre el tema: «Amenazas, mentiras y videos: denunciando el Medio Oriente».

 Con un estilo oratorio penetrante y una dicción inglesa impecable, habló durante una hora y 45 minutos sobre sus 30 años como periodista profesional, 21 de los cuales fueron dedicados a informes sobre el Medio Oriente y el Norte de Africa.

Y finalmente, sobre Qana. Robert Fisk fue el primer periodista en el recinto de Las Naciones Unidas del batallón Fijan, después de ser alcanzado por proyectiles durante el momento cumbre del bombardeo del sur del Líbano por Israel el año anterior. Con una descripción conmovedora y gráfica que hizo llorar a muchos, contó la escena al entrar en el campo: "La sangre corria en rios por las puertas del recinto de Las Naciones Unidas, en el cual aquella pobre gente se había refugiado. Eran las puertas del infierno. Cuando entré, vi a una joven sujetando en sus brazos el cuerpo de un hombre de edad mediana, meciendo el cadaver, llorando y gritando una y otra vez "mi padre, mi padre..." Había bebés sin cabezas, mujeres sin brazos. Nunca olvidaré lo que vi. Lo denuncié todo en mi periódico.

Después continó relatando toda la historia sobre la masacre de Qana. El hecho de que estaba hablando el 18 de abril, exactamente un año después del ataque israelí, hizo su presentación más conmovedora. "Para nosotros, periodistas en ese momento, y para Las Naciones Unidas, la verdad o no de la explicación de Israel (que nunca había tenido la intención de alcanzar la base de Las Naciones Unidas y sus musulmanes civiles protegidos) se basó en su disculpa de que no podían ver dónde caían los proyectiles. Pero los sobrevivientes, tanto les refugiados como los soldados de Las Naciones Unidas, todos afirmaron ver un avión israelí de foto-reconocimiento sin piloto, sobre el campamento y durante la masacre. Si esto era verdad, entonces las implicaciones eran evidentes: los israelís sabían perfectamente lo que hacían."

Después de largas entrevistas con los refugiados y soldados de Las Naciones Unidas, Fisk oyó varios rumores de que un soldado de Las Naciones Unidas en una base cercana, había filmado en video los bombardeos de Qana, incluso el avión israelí de foto-reconocimiento sin piloto. Su búsqueda por la misteriosa película fue en vano. Le dijeron que el personal de Las Naciones Unidas estaban bajo órdenes estrictas de no discutir su existencia con nadie. Dos días después del funeral de las víctimas de la masacre de Qana, el teléfono de Fisk sonó en su apartamento en Beirut. Una voz anónima le dió una referencia geográfica y añadió: «1300 horas.» Con la audiencia escuchando atentamente según contaba la historia, la conmovedora descripción de Fisk, lo cual era posiblemente el momento culminante de la tarde, merece ser mencionada palabra por palabra.

La descripción geográfica era un cruce de caminos en las afueras de Qana. Nunca había conducido tan rápido al sur de Líbano. A las 1300 horas vi, por el espejo retrovisor, a un jeep de Las Naciones Unidas parar detrás de mi. Un soldado con uniforme de batalla y una gorra azul se acercó a mi, me estrechó la mano y dijo:"copié la cinta antes de que Las Naciones Unidas se apoderasen de ella. El avión está aquí. He tomado una decisión personal. Tengo dos hijos pequeños- dijo- de la misma edad de los que llevé muertos en mis propios brazos en Qana. Esto es por ellos." Y de su blusa sacó una cinta de video y lo tiró en el asiento de pasajeros de mi coche. Fue, cuando lo pienso, el acto personal más dramático que nunca he visto en un soldado. Los grandes poderes pueden intentar encubrir las cosas, pero los hombrecitos pueden aún ganar algunas veces.

La película, sin haber sido tocada o editada, muestra claramente la base de Las Naciones Unidas durante el bombardeo y con este avión volando sobre sus cabezas. Fisk habló a la audiencia durante la proyección, resaltando el arco y la dirección de los entrantes proyectiles de artillería. Un helicóptero israelí es también visible, volando sobre Qana en el momento del ataque, dejando caer bengalas de fósforo para evitar los misiles buscadores de calor. Qana está cubierta de humo mientras los proyectiles de artillería llueven del cielo. En un momento dado, las llamas son claramente visibles en la base de Las Naciones Unidas. Fisk anuncia, apuntando a la pantalla: "Ahí está el cuarto de conferencias en fuego. Hay unas 50 personas quemándose vivas dentro de esa habitación en ese momento. Este humo," apuntando a una parte de la pantalla, "es basicamente de la incineración de esa gente al incendiarse las paredes." El auditorio se mantiene sentado en un silencio helado, como un jurado en un juzgado., mientras Fisk presenta sus pruebas con la precisión meticulosa y el aplomo de un abogado acusador, que con gran convicción destruye el argumento más importante del equipo de defensa. Al apagar el video, regresa al podium y termina su conferencia con las siguientes frases: " Pero creo que aquí debe terminar el trabajo de periodismo y ser reemplazado con los hechos de la historia. Señores y señoras, les agradezco mucho su amabilidad por invitarme a venir a hablarles en Ottawa." Ensordecedores aplusos y ovaciones fue el resultado.

Masacre de Qana

Entre el 11 de abril y el 27 de abril de 1996, Israel lanzó una campaña de bombardeos conocida por Uvas de la ira contra objetivos situados en suelo libanés. El objetivo de esta operación, se dijo, era destruir o debilitar Hezbolá.

El 18 de abril en el curso de esta operación, un bombardeo del ejército israelí mató a 102 civiles refugiados en un campo de refugiados de la ONU, situado en la ciudad de Qana en el Sur del Líbano.

El bombardeo comenzó alrededor de las 14 horas y duró algo menos de 20 minutos. Israel atribuyó el bombardeo a un error debido a que elementos de Hezbolá se encontraban en las proximidades del campo. El gobierno israelí señala que milicianos de Hezbolá se encontraban en el campo, aunque precisa que ésta no fue la razón del bombardeo (la ONU confirmó esta declaración aclarando que estos milicianos estaban desarmados y pudieron entrar tanto antes como después del bombardeo). Los primeros testimonios indicaron que un avión teledirigido sobrevoló el campo, en tanto que 2 helicópteros sobrevolaban el entorno. El gobierno israelí desmintió entonces la presencia de aeronaves en el sector.

Algunos días más tarde una grabación filmada por un casco azul de las Islas Fidji mostró que un avión teledirigido se encontraba sobre el campo. La grabación contradijo las declaraciones iniciales del gobierno israelí y lo situó en una situación embarazosa. Israel afirmó, entonces, que el campo de visión del avión era limitado y no permitía ver lo que pasaba en el campo y que las primeras declaraciones oficiales habían tenido lugar antes de que la investigación oficial terminara.

El informe de la ONU, muy crítico con Israel, sugirió que el bombardeo había sido llevado a cabo sabiendo lo que se hacía. La versión hecha pública del informe adopta un estilo «técnico», es decir, limitado a los hechos, sin análisis. Una de las conclusiones de la comisión de investigación de la ONU afirma que "si bien la posibilidad de un error de tiro no puede ser descartada, la serie de impactos hace improbable la eventualidad de un bombardeo debido a un error técnico o de procedimiento".

Algunas semanas después de los hechos fue firmado un acuerdo entre Hezbolá e Israel bajo los auspicios de Francia, Estados Unidos, Siria y el gobierno libanés, este acuerdo estipula que las dos partes deben abstenerse de atacar a los civiles.

Enlaces:

  • Fotos de la masacre
  • Informe de la ONU sobre la masacre (inglés)
  • Respuesta del gobierno israelí al informe (inglés)
  • Qaná, escenario de dos matanzas de civiles en diez años

     La matanza de hoy en Qana, con al menos 55 fallecidos, es la segunda en esta localidad sureña del Líbano desde que hace diez años un centenar de civiles murieran allí a causa de otro bombardeo durante la operación militar israelí «Uvas de la Ira».

    El 18 de abril de 1996 murieron 102 civiles libaneses y tres «cascos azules» después de que misiles israelíes impactaran contra el cuartel de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) en Qana, donde se habían refugiado cientos de personas huyendo de los ataques israelíes a sus aldeas.

    «Uvas de la Ira», lanzada el 11 de abril de ese año, alcanzó también a las ciudades de Beirut, Sidón y Tiro y llegó hasta la frontera con Siria, con un resultado de doscientos muertos, cuatrocientos heridos, el éxodo de 400.000 habitantes el sur del Líbano y daños a ese país por más de mil millones de dólares.

    La ofensiva duró dieciséis días, hasta la entrada en vigor de una tregua el 27 de abril de 1996, y se produjo en represalia por el lanzamiento de cohetes contra poblaciones del norte de Israel por parte de las milicias del grupo chiita libanés, Hezbollá.

    Diez años después, otra acción de Hezbollá, en la que murieron siete soldados israelíes y dos fueron secuestrados el 12 de julio, desencadenó la actual ofensiva militar de Israel en el Líbano, con más de cuatrocientos fallecidos hasta hoy, a los que hay que sumar los al menos 55 muertos en el edificio bombardeado en Qaná.

    Otro punto de similitud entre ambas ofensivas es la presencia en el gobierno israelí de Simon Peres, premio Nobel de la Paz 1994, que durante la operación «Uvas de la Ira» ejercía como primer ministro y titular de Defensa y ahora es viceprimer ministro.

    La ofensiva de 1996 fue la de mayor envergadura desde que, bajo el Gobierno de Menahem Beguin, Israel emprendió en 1982 la operación «Paz en Galilea», en la que murieron 20.000 personas, incluidos 650 soldados israelíes.

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