En un océano de manipulación navegantes antimilitaristas se encuentran en una isla virtual de desobediencia, noviolencia y construcción de la Paz
Secciones
> Observatorio de conflictos
  Iraq
  Palestina
  Colombia
  EEUU
  Guerra y mujeres
  Infancia y guerra
  Varios
  Afganistán
  Libia
  Costa de Marfil
  Siria
  Mali
  Sáhara Occidental
  Ucrania
  Turquía
> Campañas
  Objeción Fiscal al Gasto Militar
  Desobedece a las guerras
  Contra la I+D Militar
  Comercio y producción de armas
  Juguete bélico
  Feminismo y antimilitarismo
  Locales
  Varios
  Banca
  Educación para la paz
  La guerra empieza aquí. Parémosla desde aquí
  Recortar lo militar
  Contrarreclutamiento
> Documental
  Talleres
  Historia del antimilitarismo
  Noviolencia
  Objeción de conciencia
  Recursos gráficos
  Recursos multimedia
  Teoría política
  Represión
  Medio Ambiente
  Mujeres y antimilitarismo
  Anticapitalismo
  Instituciones militares
  Varios
  Intervencionismo humanitario y misiones de paz
> Informativa
  Movimiento 15M
> Cajón de sastre
  Humor
  Creación
  Comentarios gráficos
  Contactos
  Varios
> Solidaridad entre los pueblos

«Cuatro gatos» y sillón de Zapatero

Sacado de Ladrilio

Sección:Teoría política
Martes 3 de octubre de 2006 0 comentario(s) 3425 visita(s)

Ladrilio

En anteriores episodios de «24» ya hemos comentado cómo el mundillo alternativo anda desconcertado por la capacidad de las nuevas generaciones de publicistas para construir campañas eficaces a partir de códigos que el mundillo tomaba por patrimonio propio.

De hecho, los acontecimientos siguen desbordando al mundillo. Con la ya famosa acción y vídeo de los «Cuatro gatos» robando el sillón de Zapatero en el Congreso, las agencias de publicidad ya no sólo copian discursos, sino también cosas como la guerrilla de la comunicación y la acción directa -incluyendo tanto su léxico (eso de los «cuatro gatos», que lo mismo connota el orgullo que la desolación al final de los actos, según el lado del que haya soplado la suerte de la vanguardia convocante), como su folklore, exigencia moral incluida-. La euforia que algunas personas sentimos al saber de la acción se tornó en carraspera al saber que detrás de la acción está una agencia de publicidad, y detrás de la agencia está la Campaña del milenio, ni más ni menos que una iniciativa de la ONU.


Dicen los que robaron el sillón de Zapatero: "Hace unas semanas nos enteramos (sic) que este 16 de octubre la ONU, dentro del marco de la Campaña del Milenio, la va a liar con una acción que se llama Levántate Contra la Pobreza. Va a hacer que millones de personas en todo el mundo se levanten al mismo tiempo para exigir a sus gobiernos que erradiquen la pobreza del mundo antes del 2015".

A gente a la que le parezca bien la lucha armada -"Hay que aceptar todos los medios de lucha en vez de poner la otra mejilla"- no debería parecerle mal que un movimiento guay del paraguay que lucha contra la pobreza, como la campaña milenaria esta de marras, utilice una compañía de publicidad (aunque sea ésta y tenga los clientes que tiene, Repsol junto a Survival). El fin justifica los medios. Es más, seguro que alguno de los que está detrás de esta campaña dijo en su día -respecto a la lucha armada- que el fin justifica los medios, y dice ahora -respecto a la publicidad- que el fin, en los nuevos tiempos, justifica los medios. En esto demostrarían que no están tan adelantados respecto al mundillo alternativo como creen, pues una de las cosas que se han vuelto obsoletas en una sociedad del espectáculo tan reciclada como la actual es la distinción entre fines y medios.

Pero al grano. La campaña del Milenio tiene entre sus objetivos, según los del vídeo, "que el Presidente del Estado Español se ponga de pie contra la pobreza y que le sigan el resto de políticos, sin importar bandos ni banderas".


Los Cuatro Gatos tampoco desdeñan la expresión callejera; como la multa la paga la Campaña del Milenio...

Aquí el mundillo tiene dónde morder para espantar al intruso publicitario y seguir velando su cuartel de claridad moral: "¿Qué es eso de ni bandos ni banderas? ¿La lucha contra la pobreza no tiene que ver con la ideología? ¿No es esto ocasión para un lavado de imagen?" En fin, las mismas preguntas retóricas con que el mundillo intenta acunar su seguridad moral cada vez que se mueve una de tantas fichas que no controla y con las que demuestra su obsolescencia retórica: desde hace años todo lo que no hace el mundillo es, para él, «superficial». Con esto el mundillo dice una gran parte de la verdad: pero sólo si ya decimos "todo lo que no hace el mundillo -y lo que hace- es superficial" decimos, seguramente, toda la verdad. Tener una paja en el ojo es condición humana.

Por esta vez, sin embargo, voy a estar con el mundillo en la picajosidad rencorosa contra quienes les superan en visibilidad; porque en este caso lo llamativo de la acción silencia cosas notables.

En un mundo donde los presuntos objetivos de la ONU se incumplen cada mes, con la entusiasta participación de la propia institución, la ONU se está dedicando a orquestar la campaña del Milenio contra el hambre. Uno se pregunta si no será el hambre futura de los países desarrollados la que le preocupa, en un mundo donde muchos en la Organización de Países Exportadores de Petróleo se están empezando a cansar de trabajar para el inglés-literalmente- y parecen con ganas de provocar una nueva crisis del 73; en todo caso, la parte cortabacaladera de la ONU, aparte de montar estas campañas, parece más interesada en el control militar sobre esos países que en que la institución ponga las cosas en su sitio como Organización de Naciones Unidas que dice ser. Y de paso, en poner pegas a que la Venezuela de Hugo Chávez meta la manita en el corte del bacalao.

Uno se pregunta si la ONU no tendrá cosas más urgentes que hacer que animarnos a «liarla batiendo un record».
Bueno, pues en vez de animarnos a sentar berlanguianamente a un pobre a la mesa..., digo, a participar en este ejemplo del poder movilizador de las nuevas tecnologías, la ONU haría bien en superar, o al menos reconocer, su incapacidad para apoyar a los «pobres» cuando esas personas empiezan a ayudarse a sí mismas y a ir mandando a la porra a quienes -en nuestro nombre- les hacen la vida imposible.

Lumumba, asesinado con la bendición de la ONU.

Estas movilizaciones forman parte del mismo proceso que el «Live Africa» y el «Make Poverty History» (2005), en los que el cantante Bono actuó de maestro de ceremonias. Por cierto, mientras Bono se congraciaba de su tirón mediático -al conseguir unir a Tony Blair y Bill Gates en la lucha contra la pobreza, es decir, en la ceremonia, - se dedicó a tildar de «idiotas» a las gentes del mundillo alternativas que seguían dando la barrila con sus cosas y diciendo que aquello era una farsa. Afortunadamente para él, la policía, que no debe ser idiota, también se unió al festival.

Tal vez en esa ocasión la cosa tuvo uno de sus puntos débiles en hacer acudido a un tipo como Bono en papel de maestro de ceremonias. Después de todo, eso hacia demasiado visible que aquello tenía un líder, y, por lo tanto, se quedaba corto en lo tocante a dar imagen de rollete igualitario, eso que aportan las nuevas generaciones de publicistas; en este caso, faltó una pasada de Zotal anticostra y modernizante.


Y aquí la tenemos: estos chavales tan majos, con su imprescindible sudadera antisistema, dejan claro que en esta nueva movilización mediática de la ONU no hay líderes, no hay autoridad, tú vales tanto como cualquier otro cuarteto de gatos, la cosa es alternativa. Mundillo alternativo,¿qué puedes hacer tú que la agencia de publicidad no pueda hacer por ti?.

Con todo, tanto lo de Bono como esto ya tienen un precedente. En efecto, ya ha habido gente que se ha dedicado a liarla batiendo records y a darlo a conocer mediante nuevas tecnologías; y en un proceso del que formó parte Tony Blair, el mismo al que se convoca para la la lucha contra la pobreza.
¿O no nos acordamos?:
Los que estan de pie son marines americanos batiendo records de tortura en la cárcel de Abu Graib; los que están debajo no colaborarán en el levantate contra la pobreza, me da a mí que no.

Vamos, que me parece que con esto de la campaña del Milenio se da una estupenda ocasión para NO movilizarse, por muy modernos que sean sus promotores y mucho que aprovechen la circunstancia para «hacer algo».

Comenta este artículo   Volver arriba

Nota: los comentarios ofensivos podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación

   
Volver a la página Principal
Ver comentarios
Spip Sitio desarrollado con SPIP v1.9.2 , un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Licencia de Creative Commons Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons, mientras no se indique otra cosa.