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Antimilitarismo y ecologismo

Texto aparecido en el nº 50 de la revista «El Ecologista»

Sección:Historia del antimilitarismo
Lunes 29 de enero de 2007 2 comentario(s) 2683 visita(s)

El Ecologista

Mar Rodríguez Gimena
Jaime S. Barajas

Desde el antimilitarismo noviolento y desobediente siempre hemos percibido la lucha ecologista como algo cercano. Y no sólo porque en determinados momentos nuestros campos de acción se hayan cruzado hasta hacerse el mismo -recordemos como ejemplo, dentro de la parte más conservacionista del ecologismo, luchas emblemáticas contra campos de tiro que acabaron convertidos en parques nacionales-, sino porque el militarismo y su plasmación más visible, los ejércitos, son uno de los mayores enemigos de nuestro entorno natural y social. Los ejércitos y la industria militar devoran recursos naturales y conocimiento en un planeta que no puede permitirse ni un día más seguir en la espiral de derroche en que nos encontramos.

La violencia militarista es el instrumento al que recurren sistemáticamente quienes ostentan el poder económico y político, pare hacerse con el control de los recursos que precisan para mantener sus posiciones de dominio a costa de la opresión y la miseria de millones de seres humanos. La guerra de Irak es un ejemplo reciente. Como cualquier otro movimiento social de contestación, el ecologismo padece, a la hora de desarrollar sus acciones de denuncia, campañas, etc., el militarismo y la violencia en su vertiente de sistema de control social a través de cuerpos armados militarizados como son las diversas policías o las cárceles. Basta ver recientemente las acciones emprendidas desde el poder judicial en el caso de la campaña contra los cultivos transgénicos.

Esta proximidad en los objetivos de nuestro quehacer ha ido tradicionalmente acompañada de una estrategia similar a la hora de la acción política. Ambos movimientos perseguimos que en la vida diaria ya se pongan en práctica los postulados que defendemos desde la coherencia entre los medios y los fines; además de que el ecologismo ha recurrido de modo habitual en sus luchas al empleo de herramientas de la noviolencia como son la desobediencia, la acción directa o el boicot, herramientas que, para nuestra forma de entender el antimilitarismo, son señas esenciales de identidad. En este terreno se ha producido siempre una enriquecedora colaboración y un interesante trasvase de técnicas y estrategias.

No es raro, desde nuestra experiencia más cercana, que personas que hemos estado activas en la lucha contra la lógica y los actos del poder militar (en el Movimiento de Objeción de Conciencia, en Mujeres de Negro Contra la Guerra) y en la actualidad en a Asamblea Antimilitarista de Madrid, nos hayamos encontrado a gusto y con mucha sintonía cuando hemos iniciado de forma más activa una lucha ecologista en la zona en la que vivimos.

Una importante diferencia con el antimilitarismo actual es la capacidad de crecimiento y de proyección social que están teniendo las luchas ecologistas. Lucha no sólo por la preservación de un espacio natural que sufre agresiones constantes sino por la defensa de unas formas de vida, de una ocupación del espacio distinta a la que se está imponiendo, de formas de agricultura y ganadería que parecen en vías de extinción. En un mundo que funcionara según los principios de la ecología social, no podrían campar a sus anchas los ejércitos ni la violencia militarista sería la forma de abordar los conflictos. ¿Qué más en común queremos?


Info relacionada:

- Militarismo y medio ambiente: la declaración de Nangbeto de Amigos de la Tierra en el aniversario del asesinato de Ken Saro Wiwa por el régimen militar de Nigeria.

- Base a base. Campos de maniobras y polígonos de tiro: tierras para la guerra, guerra contra la tierra.

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Comentarios


  • Antimilitarismo y ecologismo

    31 de enero de 2007, por  gmail.com">job

    Hola!

    Sobre este tema, se hicieron en Barcelona unas jornadas organizadas por la Fundació per la Pau i Justícia i Pau de Cataluña bajo el título ’Preservando el medio ambiente, construyendo la paz’.

    Se pueden encontrar las conferencias en mp3. Son realmente interesantes. Aviso: algunas son en catalán y otras en castellano. Os dejo el enlace.

    Buen provecho!




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