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«Ésta no es la vida privada de Javier Krahe»: la rima burlona y corrosiva de Cuervo Ingenuo llevada a la pantalla

Reseña, trailer y más

Sección:Historia del antimilitarismo
Lunes 9 de abril de 2007 0 comentario(s) 5480 visita(s)

Cualquier momento es bueno para celebrar la trayectoria artística y la actitud vital de Javier Krahe. Desde luego este mundo sería más aburrido y aborregado si no hubiera vivido y cantado el autor de uno de los clásicos musicales más celebrados del antimilitarismo: Cuervo Ingenuo. Su verso despiadado con las instituciones opresivas, corrosivo con el puritanismo moral y las buenas costumbres, irrenunciablemente burlón y sutil, se ríe de todo; se ríe de ti, de mí y se ríe de Javier Krahe. Pero sobre todo se ríe de lo serio, solemne, vacío e hipócrita de una manera que no encontraremos ni en los mejores momentos de la música punk.

Esta poco comercializable actitud artística, una integridad ética repetidas veces demostrada, y su tranquila indiferencia por los cantos de sirena de la fama mediática, le han llevado al ostracismo de los medios de comunicación. Atreverse a cantar en la tele de Felipe González contra el fraude masivo de la entrada de España en la OTAN y las durísimas políticas de ajuste estructural previas al ingreso en la UE le valió una vergonzosa censura y el destierro mediático. Un territorio en el que se siente completamente feliz, como ha podido verse por la calidad de sus trabajos y el gran número de sus actuaciones.

Además de fino observador de la sociedad en la que vive, libre de los corsés de la fama mediática, Krahe también ha prestado su apoyo explícito a luchas sociales diversas, eso sí, sin abandonar su papel de pesimista existencial y burlón subversivo. Así, ha dado apoyo repetidas veces incluso con su presencia a la lucha por la legalización del cannabis, y ha firmado manifiestos y autoinculpaciones dentro de las campañas de deserción e insumisión al servicio militar obligatorio. Como él mismo dice con gran autoironía en una de sus últimas canciones, no todo va a ser follar...

A continuación os ofrecemos una breve trayectoria biográfica y artística (extraída básicamente de los sitios web que se recomiendan al final de este artículo), y la reseña y el trailer de la película «Ésta no es la vida privada de Javier Krahe», que fue estrenada hace poco más de un año y que pasó fugazmente por las pantallas de Barcelona y Madrid.


Esbozo biográfico

Javier Krahe es un cantautor que hace sus primeras actuaciones públicas a principios de los 80, auspiciado por Chicho Sánchez Ferlosio. Krahe huyó de la canción protesta de la transición, contagiado por la corriente renovadora de la canción de autor francesa de finales de los años cincuenta, encabezada por Georges Brassens. Brassens renovó el género cantando con ironía y humor a los amigos y las mujeres, huyendo de los convencionalismos de la sociedad francesa del momento. Brassens trasladó la música a un segundo plano dejando a la letra el protagonismo necesario para transmitir un mensaje.

Como solista, debuta con Valle de lágrimas (1980), en el que ya se aprecia su estilo característico: letras irónicas, primorosamente rimadas, en un envoltorio musical sencillo (en sus inicios, Krahe llamaba al acorde de Fa «la difícil», por aquello de la cejilla), pero al que los músicos excelentes con los que graba extraen posibilidades inauditas. En los discos por venir, los arreglos se escoran a menudo hacia el jazz, convirtiéndose Krahe en un clásico de unos de los templos del género, el Café Central de Madrid.

El perfil de Krahe es el de un cantautor de culto, por cuya promoción ninguna discográfica ha apostado realmente, pero que tiene un público fiel y entusiasta. Un caso similar, en ese sentido, al de Javier Bergia. Sus roces con la notoriedad han sido más bien traumáticos: en 1986, TVE censura su canción Cuervo ingenuo (feroz sátira de los bandazos ideológicos del PSOE), que iba a emitirse como parte de un concierto de Joaquín Sabina; en el 2004, durante una entrevista en el programa de Canal Plus Lo más plus, se emite un corto de Krahe de hace unos treinta años. En él Krahe enseñaba a preparar un Cristo al horno, y pronto se inicia una campaña de protestas de la prensa conservadora, de modo que fue declarado persona non grata por Jesús de Polanco propietario del grupo PRISA (Canal Plus). Tanto la actuación censurada en 1986 como el corto pueden encontrarse en el documental «Esta no es la vida privada de Javier Krahe».

Javier Krahe lleva más de 20 años haciendo música. Al principio de su carrera estuvo fichado por la multinacional Sony, pero ante su insistencia de no someterse al marketing, de controlar sus actuaciones televisivas, Sony rescindió su contrato y desde los 90 ha encabezado varios sellos alternativos como Lollipop y ahora 18 Chulos.

Su modo de escribir supera el virtuosismo. Oculto en letras mordaces o humorísticas, esconde un cuidado escrupuloso por la rima y la métrica, utilizando no solo figuras clásicas de rima, también jugando con otras de invención propia de gran riqueza. Igualmente, salteada con su temática se encuentran citas encubiertas a grandes obras de la literatura mundial o al cine.

Cuervo Ingenuo vs Felipe González

Retrocedamos ahora hasta el mes de febrero de 1986. Joaquín Sabina, el antiguo compañero de La Mandrágora, anda en vías de encaramarse a los más altos cajones del podio de la música popular española y ofrece un concierto en el teatro Salamanca de Madrid. De allí saldrán un doble disco en directo y un programa que retransmitirá Televisión Española. Sabina llama a cuatro amigos para que le acompañen sobre las tablas: Luis Eduardo Aute, Javier Gurruchaga, Ricardo Solfa (heterónimo del catalán Jaume Sisa)... y Javier Krahe. Días atrás, se había filtrado («supongo que porque el Sabina se fue un poco de la lengua», barrunta el interesado) que Krahe llevaría bajo el brazo una canción con la que expresaría su oposición más que rotunda a la permanencia de España en la OTAN (una postura que el entonces presidente del Gobierno, Felipe González, y con él todo su partido, también había defendido en su etapa en la oposición). La respuesta de TVE fue fulminante. Si Krahe cantaba, su intervención no sería retransmitida en el especial televisivo. Se le censuraría. Como era de esperar, Krahe cantó. Y la amenaza se hizo realidad. «Cuando empecé Cuervo ingenuo», recuerda hoy con el ceño medio fruncido, «vi cómo las cámaras se apartaban de repente, plaf, y dejaban de grabar. La gente aplaudía, pataleaba, me jaleaba, y no quedó registrado nada de eso en televisión». Sin embargo, en el documental Ésta no es la vida privada de Javier Krahe (que se comercializa junto al disco homenaje ...Y todo es vanidad) sí aparecen imágenes de aquel recital. Y además, como señala López de Guereña (que se encargó de montar esa parte de la cinta), «el vídeo estaba realizado, sólo faltaba el sonido y era muy raro porque había desajustes entre la imagen y la grabación que había quedado en el disco de Joaquín». Krahe no sabe de dónde salió ese documento, «ni tampoco unas imágenes que hay de La Mandrágora, yo no recuerdo haber visto una cámara en todos los años que me pasé cantando allí». Pero la ignominia no acabó con el último acorde del concierto sabiniano. «Me pasaron muchas cosas cuando aquello, y todas muy desagradables», recuerda en tono quedo un Krahe cariacontecido. «Me llamaban a casa para amenazarme, y aquel verano tenía nueve actuaciones contratadas que, sorprendentemente, se cancelaron. Sólo se mantuvo una, en Hellín, y cuando llegué allí la concejala de Cultura, que era del PSOE, me dijo que había tenido que amenazar con dimitir para que me llevasen». Sostiene que, pese a todo, tales maniobras no afectaron a su trayectoria profesional, aunque sí dejaron cierta huella en él («lo único que sentí fue descubrir la baja estofa de nuestros políticos») e irrumpe en carcajadas al comentar que «yo había escrito Cuervo ingenuo pensando que no se cantaría en las manifestaciones, que la gente iría por la calle gritando ’OTAN no, bases fuera’ y no ’Hombre blanco hablar con lengua de serpiente’, pero en la manifestación multitudinaria que se hizo en Madrid, a la que además no fui, los organizadores la pincharon en un tocadiscos al final. Date cuenta, era ministro de Cultura Jorge Semprún, que se había pasado veinticinco años como Federico Sánchez tratando de montarle una huelga general a Franco, y resulta que se la montan a él y al final le ponen mi canción». Ahora bien, Krahe añade -para sorpresa de todos, incluido Javier López de Guereña, su músico del alma- que «en realidad Cuervo ingenuo había empezado a escribirla mucho antes y ni siquiera estaba dedicada a Felipe González. Era un tema que iba dirigido a Calvo Sotelo en la época de la crisis energética».

Pero el de Cuervo ingenuo no fue el único capítulo ignominioso en la obra de Krahe. También tuvo que ver cómo la discográfica CBS mutilaba el final de su canción El hombre, el oso y el madroño, en la que se hacía una tímida alusión al cannabis. Él no habla mucho del tema (se limita a decir que por culpa de esa historia tuvo «una discusión muy fuerte en un despacho»), y a lo largo de las horas siguientes tampoco hará referencia alguna su epopeya anti-OTAN, pero quizás le brote alguna reminiscencia de tan arrabaleros agravios cuando, al hilo de otro tema, comenta que «Borges escribió la Historia universal de la infamia, y yo siempre digo que voy a escribir la Infamia universal de la Historia».


Discografía oficial

- Valle de lágrimas (1980)
- La Mandrágora (con Sabina y Alberto Pérez) (1981)
- Aparejo de fortuna (1984)
- Corral de cuernos (1985)
- Haz lo que quieras (1987)
- Elígeme (en vivo) (1988)
- Sacrificio de dama (1993)
- Versos de tornillo (1997)
- Dolor de garganta (1999)
- Surtido selecto (recopilatorio) (2000)
- Cábalas y cicatrices (en vivo) (2002)
- Homenaje a Javier Krahe - Y todo es vanidad (2004)
- Cinturón negro de karaoke (2006)

Algunas canciones recomendables

- Alta velocidad
- Antípodas
- Carne de cañón al chilindrón
- Círculos viciosos
- Cuervo Ingenuo
- De liana en liana
- ¿Dónde se habrá metido esta mujer?
- El tío Marcial
- En la costa suiza
- Eros y civilización
- Huevos de corral
- La hoguera
- Los caminos del Señor
- Maldito paro
- No todo va a ser follar
- Piero della Francesca
- Señor Juez
- Un burdo rumor
- Un santo varón


ESTA NO ES LA VIDA PRIVADA DE JAVIER KRAHE

DIR. ANA MURUGARREN Y JOAQUÍN TRINCADO

SINOPSIS

«Esta no es la vida privada de Javier Krahe» es puro Cinema Verité. En forma de road movie y pura comedia, nos va mostrando esa singularidad de un Krahe por el que en cierta medida, no pasa el tiempo, vive libre de ataduras a la indus­tria y ejecuta más de 70 actuaciones anuales, dibujando un particular mapa de España en el que un público fiel le espera año tras año.

Es la fuerza del Krahe en directo, con esa íntima y parti­cular relación con el público. Javier Krahe no es un cantautor, es un chansonnier.

Es también el perfil de ese madrileño con nombre prusia­no, con un abuelo que perdió Somosaguas jugando a las cartas y un padre que diseñó la primera bombona de butano. El con­servador sabio, elocuente, de tertulia sosegada e incisiva. El autor que pare sin remisión un disco cada tres años, amante del lenguaje como pocos. El disciplinado veraneante que se esfuma en Zahara y por cuya culpa aquello se ha llenado de cómicos y artistas. El, en definitiva, jugador de ajedrez que rompe tópicos y sacrifica la dama con harto dolor.

Y es también un repaso de sus amigos o enemigos, que a su manera van retratando un personaje, pero también una época. La Mandrágora y la OTAN, Canadá y la Sala Aurora: sus recitales y sus colegas, y su público, y todo lo que rodea, a día de hoy, a un mito.

INTERVIENEN

JAVIER KRAHE, FORGES, FERNANDO ANGUITA, PABLO CARBONELL, JAVIER LOPEZ DE GUEREÑA, PEPIN TRE, JOAQUÍN SABINA, FERNANDO SAVATER, ALEJANDRO SANZ, PILAR BARDEM, TAMARIZ, CARMEN PARIS, EL GRAN WYOMING, LUIS TOSAR, ROSENDO, MONCHO ALPUENTE, ALBERT PLA, JULIÁN HERNÁNDEZ

FICHA TÉCNICA

Dirección y guión: ANA MURUGARREN
Montaje: ANA MURUGARREN, JOAQUÍN TRINCADO
Música: JAVIER KRAHE
Producción: IBERAUTOR, TRINCADO & MURUGARREN
Formato: Betacam Digital
Productor delegado: PACO GALINDO
Duración: 85 min.
Operador Jefe: JUANJO BAÑO
Nacionalidad: España
Sonido: JAVIER LOPEZ DE GUEREÑA
Año de producción : 2005

LOS DIRECTORES: ANA MURUGARREN Y JOAQUÍN TRINCADO

Ana Murugarren y Joaquín Trincado llevan colaborando veinte años en numerosos proyectos audiovisuales, siendo «Esta no es la vida privada de Javier Krahe» su cuarto largometraje, tras «Tu novia está loca» (1988), dirigida por Enrique Urbizu e interpretada por Álex Angulo, Ramón Barca y María Barranco; «Todo por la pasta» (1991), dirigida por Enrique Urbizu, con Maria Barranco y Antonio Resines; y «Sálvate si puedes» (1995), dirigida por Joaquín Trincado.

Ya en 1985 codirigieron el videoclip del grupo Eskorbuto «Antes de las guerras», con el que obtuvieron el Primer Premio del Festival de Vídeo y Música de Vitoria. Ana Murugarren también fue premiada por el Círculo de Escritores Cinematográficos al Mejor montaje del año por «Todo por la pasta», largometraje dirigido por Urbizu y producido por Trincado, que se conver­tiría en todo un clásico del cine español.

Trincado dirigió posteriormente «Sálvate si puedes». con Imanol Arias y María Barranco, y para Ana Murugarren es su pri­mera película como directora.

NOTA DE LOS DIRECTORES

Después de que le dedicara la canción Cuervo Ingenuo a Felipe González en 1986, Krahe sufrió una fuerte censura y se le dejó fuera de todos los circuitos habituales de contratación. Sucedió en un teatro madrileño, poco antes del referéndum de la OTAN. Hoy, en 2006, un grupo católico radical intenta demandar a Javier Krahe por la aparición de unas imágenes de nuestra película en televisión, un breve Super8 rodado por Krahe y un grupo de amigos en los años 70, de un valor cultural y antropo­lógico impagable. Así que veinte años después nos encontramos con que el fantasma de la censura sigue planeando sobre Javier Krahe.

Por eso mismo hemos querido ser fieles al personaje, abiertos a sus ideas y comprometidos con la libertad de pensamiento que Krahe contagia. Como dice Sabina en un momento de la película «cada vez que yo voy a un concierto de Krahe y llevo a unos chicos o a unas chicas que no lo han visto nunca, inmediatamente se hacen adictos a Krahe».

Esta no es la vida privada de Javier Krahe no es un falso documental. No hay nada ficcionado, ni tan siquiera fingido. Hay frescura, espontaneidad, hipnotismo, música y, sobre todo. mucho ritmo. Si Krahe en el escenario es un dulce provocador, con esta película la provocación llega a los cines.

LOS CAMEOS

Esta no es la vida privada de Javier Krahe es una película salpicada por divertidos y elocuentes cameos de cerca de 4O personajes de la más diversa índole. Las hilarantes anécdotas de Joaquín Sabina. Forges o Pablo Carbonell, la veneración de Siniestro Brutal y Celtas Cortos, el mano a mano con Fernando Savater, la curiosidad de Alejandro Sanz, las recuerdos de la Mandrágora de Paco Lucena v Enrique Cavestany, la ternura de Rosendo, la complicidad de Albert Pla, la elocuencia de Wyoming, la memoria de Enrique Seseña, el compañero de pupitre, la magia y la simpatía de Juan Tamariz o la movida de Moncho Alpuente. También Manuel Molina, el asirólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Cabra y el Putón, los gitanos de Zahara, y un largo etcétera... Cameos simpáticos, apariciones breves que van moldeando la figura de Javier Krahe, que no necesita de nadie para explicarse pero que sabe disfrutar de los amigos.

«RISAS CONTRA EL SISTEMA»: JAVIER KRAHE NOS DA LA RECETA PARA SER FELICES

«Esta no es la vida privada de Javier Krahe» retrata a un cantautor que siempre ha ido a contracorriente.

Hay que celebrar el que un documental como éste salga a la luz y haga justicia a uno de los cantautores más imprescindibles de la música española en los últimos 30 años... Javier Krahe -ese iconoclasta, ese francotirador- llena sus canciones de lenguaje sexual, político y destructoramente mordaz, escan­dalizando a unos y produciéndonos. a otros, una enorme satisfacción.

En la película, que han realizado Ana Murugarren y Joaquín Trincado (el segundo, productor del gran thriller «Todo por la pasta», de Enrique Urbizu), se intercalan entrevistas con Krahe (más sus inseparables músicos, Javier López de Guereña y Fernando Anguila) y percibirnos la sensación maravi­llosa de que hay vida si no te vendes al capital y a sus consumos.

Mientras oímos diatribas contra Felipe González, el nacionalismo, monseñor Rouco- «ese santo varón», dice Krahe- y los impostores de una izquierda que jamás llega a esta piel de toro ensangrentada por tantas divisiones, nos podemos reír con todo un señor a contracorriente.

Krahe está a contracorriente, porque quizá no sabe ir de otra forma por la vida. Recorriendo el país de una punta a otra. tocando en pequeños clubes, en teatros, en donde contraten a este artista que medio recita, medio canta en una tesitura muy cercana a cantautores míticos como George Brassens o el malogrado Ovidi Montllor.

Cada golpe. cada verso que oímos en la voz de Krahe nos desgrana un poco más la gran mentira de la vida cotidiana de la que todos formamos parte. Además de sus músicos, y amigos de farra y polvo del camino, compro­bamos la admiración que suscita el cantante en figuras de la música y la cultura española como Joaquín Sabina, Pablo Carbonell, El Gran Wyoming, Fernando Savater, Albert Pla, Rosendo, Forges, Moncho Alpuente, y... ¡Alejandro Sanz! No, no es una broma.

Murugarren y Trincado han conseguido la magia que tienen los buenos documentales y en especial los musicales: salir convencido de que el artista retratado es poco menos que Dios.

Un Dios que, entre las rimas salvajes de algunas de sus can­ciones, termina la película. como Neptuno reencontrado, sumer­giéndose entre olas en clave de do.

Alberto Úbeda - Portugués- Calle 20- Marzo 2006

LA CRÍTICA OPINA

Este tipo es un cachondo. Por las letras de sus temas (canción protesta a su muy anárquica manera), deducimos que hay muchas cosas de nuestro entorno social y político que le cabrean, pero salta a la vista que no le causan úlcera: Javier Krahe se limita a vivir como le da la real gana, con una envidiable libertad de elección (rota únicamente, claro esta, por los imperativos del arte: los ensayos, las giras, tas actuaciones...)

De mostrar ese rostro de bon vivant bohemio trata este documental excelente y creativo, que basa su montaje dinámico en el juego de las asociaciones, de manera que el protagonista a veces dialoga con varios de los guest stars a través de tomas roda­das en tiempos y espacios muy diversos.

Luego están las canciones. que como bien saben sus Fans son divertidísimas, inspiradas y de una notable arquitectura verbal, que pueden ser picantes, descolocantes o un puro chiste magistral. Y una perla imprescindible las imágenes del corto «10 comentarios» que Krahe rodó en 1978 con su amigo íntimo Enrique Seseña. que no sabemos si Luis Buñuel llegó a ver, pero que, sin duda, le habría entusiasmado.

Jordi Battle - Fotogramas- Marzo 2006


TRAILER DE LA PELÍCULA


CORTO «CÓMO COCINAR UN CRISTO»


Más información:

- Página no oficial de Javier Krahe

- Proyecto Krahe

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