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Por qué los monjes

Algo más de historia sobre Myanmar (antigua Birmania) para ayudar a comprender la actual «revolución del azafrán»

Sección:Observatorio de conflictos
Jueves 27 de septiembre de 2007 0 comentario(s) 1713 visita(s)

El 26 de agosto de 1961 el primer ministro U Nu, impulsor junto con Nehru, Nasser, Tito y otros dirigentes mundiales, del proceso de creación de la Organización de Países No-Alineados, declaraba al budismo como la religión oficial del Estado y convertía a Birmania en la primera república budista del mundo. Esta religión y su cultura no sólo pasaron a ser de obligada enseñanza en las escuelas, sino que además quien se convirtiera a otra confesión corría el riesgo de ser juzgado como traidor a la patria. Un año después, el general Ne Win daba un golpe militar e introducía al país en un socialismo fuertemente autoritario. La declaración de U Nu quedaba anulada, pero cuatro décadas y media después, el 90% de la población sigue sintiendo como propios los preceptos budistas.

Sin embargo sería muy inexacto quedarse sólo con estas pocas líneas, que pudieran formar parte de una explicación sobre la predominancia pública de los monjes en la actual revuelta, pero que a todas luces se revelan, como en tantas ocasiones en que los «media» reparan en la existencia de un conflicto, insuficientes para comprender la complejidad de la evolución histórica de un país.

Al final de este artículo hemos seleccionado algunos enlaces que pueden ser útiles para una más amplia aproximación histórica, en un momento en el que incluso muchos periodistas se confiesan incapaces de preveer la evolución de unos acontecimientos en un territorio que han permanecido aislado de la atención mediática y en medio de intereses cruzados entre occidente y oriente. En ese sentido no podemos olvidar que, a finales de febrero de 2005, Condoleezza Rice, presentaba un famoso «Informe» en el que se declaraba que la antigua Birmania, junto con Bielorrusia, Corea del Norte, Cuba, Irán y Zimbabwe eran «puestos de avanzada de la tiranía.», mientras el informe guardaba un absoluto mutismo sobre su vecina Indonesia.

Pero tampoco podemos olvidar que, según varias organizaciones no gubernamentales, la ahora denominada Myanmar ostenta uno de los mayores índices de corrrupción del planeta (según «Transparencia Internacional») y que en el país se violan sistemáticamente los derechos humanos, usándose niños como soldados y mano de obra forzada, aplicándose leyes contra la libertad de expresión y torturando a los más de mil presos políticos (como denuncia Amnistía Internacional).

Algo de Historia sobre Birmania-Myanmar

La tradición birmana confunde la historia con la leyenda y fija el origen de los primeros reyes de Arakan en el año 2666 antes de cristo. Apenas existen vestigios arqueológicos de esa época, pero sí los suficientes como para afirmar que las costas y tierras bajas estaban habitadas probablemente por los antepasados de los actuales malayos e indonesios. Éstos se vieron desplazados por la llegada de distintos pueblos originarios del este de Tíbet, noreste de India y sur de China, conocidos como pyu, chin, mon y karen, entre otros. Descendieron siguiendo el curso de los grandes ríos y en sus orillas levantaron las primeras capitales. Su poder e influencia era tan sólo regional y no puede hablarse de un reino birmano hasta la fundación de Bagan en el año 849 d. C. Y la primera unificación del territorio que más o menos ocupa hoy Myanmar no se dio hasta la llegada al trono de Anawrahta en 1044.

Marco Polo conoció el esplendor de este Primer Imperio Birmano antes de que lo invadieran las tropas de Kublai Kan en 1287 y que el país quedara dividido en reinos enfrentados -mon, arakan y shan- durante los siguientes dos siglos y medio.

A mediados del siglo XVI se produjo la segunda reunificación del territorio -incluyendo parte de Laos y Tailandia- bajo el dominio de la dinastía Taungoo, sólo para fracturarse de nuevo en 1600 y sobrevivir como un reino débil hasta 1752. Tres años después Alaungpaya funda el Tercer Imperio Birmano. Le seguirán la derrota de los mon, la invasión de Siam y el saqueo de Ayuthaya. El gran número de artesanos tailandeses que se tomaron como esclavos influirá en las artes birmanas.

Los británicos, con la excusa de proteger sus intereses comerciales, invadieron Birmania en 1824 y tras tres guerras (1824, 1852 y 1885) todo el territorio pasó a manos de la Corona Británica como una provincia más de la India. Los ingleses construyeron la habitual infraestructura colonial y convirtieron el país en un importante exportador de arroz. Pobladores indios y chinos llegaron también junto a los colonos, ampliando la mezcla racial. En 1937, Birmania se separó de la India británica, lo que dio lugar a rumores sobre su propia autonomía. Los japoneses expulsaron a los ingleses de Birmania durante la II Guerra Mundial, ayudados por el movimiento independentista de los thakin, liderado por Aung San.

Sin embargo, el malestar generado por los abusos de los militares nipones y del gobierno «autónomo» birmano se traducirá en un alzamiento popular contra los japoneses en mayo de 1945, también liderado por Aung San, entonces ministro de defensa. La independencia llegaría el 4 de enero de 1948. Poco después U Nu [1], el más antiguo de los miembros de la Liga Antifascista de Liberación Popular, se convertirá en el Primer Ministro de Birmania.

Pero en 1962 un golpe de estado liderado por el general Ne Win sustituyó al gobierno democrático e instauró un socialismo totalitario que, tras diversos avatares entre facciones y un oscuro auto-golpe actualmente dirge una Junta Militar. En 1987, los birmanos decidieron que ya habían tenido bastante. Enormes manifestaciones que exigían la dimisión de Ne Win y masivos enfrentamientos entre manifestantes demócratas y militares, se saldaron con 3000 muertes en un período de seis semanas, entre agosto y septiembre de 1988.

Tras el levantamiento de 1988 el Gobierno cambió de manos. Un golpe militar, hizo que el general Saw Maung tomara el control. El nuevo líder prometió elecciones en 1989, pero se limitó a continuar con la represión. La Liga nacional para la Democracia logró una victoria aplastante en los comicios, que finalmente se celebraron en el año 90, pero la junta militar evitó que los líderes del partido elegido, incluyendo Aung San Suu Kyi, accedieran al poder. La agitación pidiendo una reforma y una democracia real se ha seguido percibiendo hasta hoy en las calles de Rangún y en cualquier lugar del país.

Una panormámica ceñida a lo acaecido en las últimas décadas puedes encontrarla pinchando aquí

Mas información «enciclopédica» sobre el país

[1] Ver Necrológica sobre la figura de U Nu fallecido en 1995

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