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George Bush se pierde en África

“AFRICOM, un nuevo estilo de mando”

Sección:Instituciones militares
Domingo 23 de marzo de 2008 0 comentario(s) 1387 visita(s)

Diagonal

EL COMANDO MILITAR AFRICANO SEGUIRÁ EN STUTTGART

Sarah Babiker, Madrid

La gira de Bush por África fracasa estrepitosamente al no encontrar localización para el comando militar estadounidense en el continente, que continuará en Stuttgart, ante la negativa de los países africanos.

africom.mil

En su visita a África, George W. Bush ha elegido tres países estables, Ghana, Tanzania y Benin, y dos que emergen de sendos conflictos civiles: Liberia y Ruanda. Escenario apropiado para predicar las bonanzas de iniciativas como el Plan de Emergencia del Presidente para la Ayuda contra el Sida (criticado por su focalización en la abstinencia) o la lucha contra la malaria. Temáticas alejadas de aquello que intrigaba realmente a sus anfitriones: el anunciado establecimiento de los cuarteles generales del AFRICOM (mando africano de los EE UU) en el continente.

A su pesar, Bush no pudo obviar el tema, manifestando el 20 de febrero en Ghana: “Sé que hay rumores [de que] lo que Bush está haciendo es venir a intentar convenceros de poner una gran base militar aquí”. No será así: el AFRICOM se queda en su base actual de Stuttgart. El General William Ward, procedente de la cúpula del EUCOM (mando europeo) y designado para liderar el nuevo mando, ha desempeñado arduos esfuerzos diplomáticos que se han revelado ineficaces: primero fueron los aliados del África septentrional quienes se negaron; Marruecos, Libia y Argelia (esta última ya alberga un centro antiterrorista estadounidense), Ghana, Sudáfrica y Nigeria han mostrado también su oposición. La presidenta de Liberia, Ellen Johnson- Sirleaf, se ofreció, pero no contaba con respaldo de la población. El mismo AFRICOM enuncia en su web: “nuestro objetivo es construir asociaciones para capacitar el trabajo de los africanos en proveer su propia seguridad”. El argumento levanta sospechas: “si el AFRICOM persigue asistir a la formación del personal, proveer servicios de salud y luchar contra el sida, no es necesario situar sus cuarteles generales en África”, dedujo el ministro de AA EE nigeriano, Alhaji Yayale.

Parece una visión compartida por los demás mandatarios. El AFRICOM, creado en febrero del pasado año, es reflejo del cambio de prioridades estadounidense. Actualmente EE UU obtiene alrededor de un 15% de su petróleo y gas del continente africano. Se espera que este porcentaje ascienda en 2015 al 25%. La competencia de países como China o India y la presencia de grupos de tendencias salafistas en el Magreb y el Sahel, explicarían las pretensiones estadounidenses de una mayor presencia militar en el continente. De hecho, ya en 2002, se instalaron 1.800 militares en Yibuti, pequeño Estado sin recursos que obtiene 30 millones de dólares anuales por el alquiler de esta base.

Las últimas noticias apuntan a un importante cambio. Tras las resistencias generalizadas a los tratados de asociación económica (EPA) que la UE intenta negociar, el bloqueo al AFRICOM contribuye a la idea de que finalmente África exige otros términos de interlocución.


PANORAMA // ÁFRICA SE CONVIERTE EN UN OBJETIVO ESTRATÉGICO DE ESTADOS UNIDOS

“AFRICOM, un nuevo estilo de mando”

Fernando Casares, Argel

La necesidad del petróleo africano, la presencia salafista en el norte de África y la competencia china marcan el renovado interés norteamericano en el ‘continente olvidado’.

El general William Wards, veterano de la operación de Somalia y quien fuera segundo en el EUCOM -comando norteamericano en Europa- bajo mando del general James Jones, otro veterano pero de Vietnam, es el comandante jefe de este mega comando militar, designado por el propio presidente Bush en septiembre de 2007. Gente de acción. Sin embargo no todos son militares. Mary Carlin Yates, esposa de su excelencia, Monsieur Yates, quien tuvo un destacado papel en Iraq, el polvorín de Oriente Medio , es su comandante adjunto. Yates es la embajadora de Estados Unidos en Argel. Lo que hace de Argelia un país pivote, ya no sólo desde el punto de vista comercial sino también desde una óptica geoestratégica y diplomática, en esta nueva configuración africana que pretenden armar a la luz de la lucha contra el terrorismo y a la sombra del petróleo.

El factor chino

Un actor clave para entender AFRICOM es China: es hoy el mayor inversor en toda África y casi el 30% del petróleo que consume viene de este continente. Ofrece préstamos sin intereses ni garantías, para construir caminos, escuelas, hospitales, a países con endeudamientos altísimos. Aportó más de 8.000 millones de dólares a Angola, Nigeria y Mozambique en 2006, cuando el Banco Mundial solo aportó 2.300 millones a toda África subsahariana. La Compañía Nacional de Petróleos de China (CNPC) cerró acuerdos con Nigeria y Sudáfrica para la creación de un consorcio que explote un yacimiento submarino en Nigeria, país con las mayores reservas probadas de África, y ostenta el 45% de sus acciones, mientras le asegura otros 175.000 barriles diarios. Y por si fuera poco, China posee una cantidad considerable de la deuda externa de EE UU y unas reservas en dólares que de un momento a otro las empieza a diversificar en otras divisas. A mediados de 2006, Donald Rumsfeld formó un grupo de estudio para la creación de un comando militar unificado en África. A principios de diciembre, el presidente Bush autorizó su creación, mientras que el US África Command fue anunciado definitivamente el pasado 6 de febrero de 2007 por el secretario de Defensa Robert Gates, casualmente días después de una gira sobre ocho países de África del presidente chino Hu Jintao.

Todo este engranaje parece estar ligado a políticas que se arrastran desde la administración Carter -que definía al petróleo del Golfo Pérsico como de interés vital para Estados Unidos y que emplearía cualquier medio, incluyendo la fuerza militar, para proteger ese flujo de intereses hostiles- pasando por el Informe del Nuevo Siglo Americano -completo dossier cuyas bases filosóficas se la deben a Leo Strauss y en el que los republicanos dan rienda suelta a las ambiciones y hegemonía de EE UU durante el siglo XXI- hasta llegar a la doctrina del 1% de Dick Cheney que no es ni más ni menos que la de la guerra preventiva.

En el primer semestre de 2007, el Ministerio de Energía de Estados Unidos informó que actualmente se importa más petróleo de África que de Arabia Saudita. Tanto es así que el ex general James Jones, citado anteriormente, habría afirmado desde su comando en Europa que gracias a su abundancia en recursos naturales, África sería el próximo frente de la lucha contra el terrorismo. ¿Y en qué pensamos cuando los norteamericanos nos hablan de terrorismo? O mejor dicho. ¿Qué imágenes vienen a nuestra mente cuando ellos hablan de terrorismo?

Negativas africanas

En marzo de 2007, el canciller argelino, Mohamed Bedjaoui, expresó en una entrevista que su país no permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras en su suelo, porque esa práctica es incompatible con su soberanía e independencia. Pero Argelia no es el único país que se niega a albergar una base militar americana en su suelo, por el contrario es una más dentro de un coro de países que a viva voz dicen ‘no’ y entre los que se encuentran con mayor fuerza y contundencia Sudáfrica, Argelia, Nigeria y Libia.

El martes 15 de enero tuvo lugar una videoconferencia en la embajada de Estados Unidos en Argel, para informar acerca del AFRICOM. Lamentablemente se vio truncada por una alarma de incendios proveniente del segundo piso del bunker estadounidense, en momentos en los que las preguntas de los periodistas hacían referencia a Al Qaeda en el Magreb y la desestabilización en Iraq, a cuyo pánico siguió el desalojo completo del recinto. Quedó un sabor agridulce, ya que luego no pudo reconectarse la embajadora -desde París-. Una lástima. Según la embajadora, la creación de Al Qaeda en el Magreb Islámico y el AFRICOM es pura coincidencia.

Por lo pronto, el cuartel general del AFRICOM deberá seguir esperando otros vientos y anclado en Alemania ante la reticencia unánime de los países africanos a dejar asentar bases de EE UU en su territorio. En la web oficial del Departamento de Defensa estadounidense, con la firma del United States Africa Command, una oferta de empleo, llama la atención: “Si usted busca una nueva oportunidad para su carrera, nosotros le invitamos a unirse a un equipo histórico. Una estancia en el AFRICOM le ofrecerá la posibilidad de enriquecer su currículum profesional. AFRICOM es su oportunidad de cambio para trabajar en una organización eficaz e imaginativa. AFRICOM, un nuevo estilo de mando”

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