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Contra la criminalización de la desobediencia civil

Tras las sentencias del macrosumario 18/98

Sección:Campañas
Sábado 9 de agosto de 2008 1 comentario(s) 2295 visita(s)

“La desobediencia civil no era el problema, por mucho que algunos creyesen que amenazaba la
estabilidad social. El mayor peligro, rebatí, estaba en la obediencia civil, en la sumisión de la
conciencia individual a la autoridad del gobierno. Era esta obediencia la que desembocaba en los
horrores que veíamos en los estados totalitarios mientras que en los estados liberales llevaba a
la aceptación pública de la guerra cuando el llamado gobierno democrático así lo decidía”

Nadie es neutral en un tren en marcha
Howard Zinn

Os escribimos al calor de las reflexiones personales pero transferibles que surgieron, un mes atrás, en el
encuentro Transformación Social y Noviolencia celebrado en Donosti y organizado por diversos organismos.

Allí, una de las mesas de debate trató la cuestión de la criminalización de la desobediencia civil en el
macroproceso 18/98. Muchos ya conocéis los detalles del proceso judicial. Personas que conocemos muy
bien, activas en la no-violencia y con las que compartimos los mismos anhelos y proyectos, han sido
condenadas a penas de 9 y 10 años de cárcel (1) por promover la desobediencia civil. La acusación, kafkiana
y absurda, es el oximoron de “colaboración con banda armada”. “Sin saberlo tal vez” como llegó a sugerir
el fiscal. Hasta ahí la enloquecida y cruda realidad.

Entonces y ahora, han sido muchas voces las que, desde el ámbito antimilitarista, jurídico y de defensa de
los derechos humanos de todo el Estado, se han posicionado abiertamente contra una sentencia insólita e
injusta en casi todos sus aspectos. Las valoraciones de los abogados europeos son, en este sentido,
elocuentes: “íbamos a un juicio sin pruebas y nos encontramos con un juicio sin delitos” (2). Aun así, hemos
pensado en ir un poco más allá en la denuncia de la criminalización de la desobediencia civil y aunar
nuestros esfuerzos colectivos para amplificar la denuncia. Creemos que esta sentencia marca un antes y
un después para las prácticas de desobediencia civil, una línea roja de trazo gordo y soez que hay que
reconstruir.

La humilde propuesta de base que estamos marrullando es sencilla y ágil. Iniciar en septiembre una
campaña social de denuncia de la criminalización de la desobediencia civil. Protagonizada, en principio,
por las personas que fueron juzgadas, condenadas o absueltas en los procesos judiciales contra la
insumisión. La insumisión retomando su voz una vez más.

La idea es un texto sencillo donde los protagonistas de una experiencia de desobediencia civil tan fértil y
socializada como la insumisión, hagan oír y valer su voz solidaria. Es decir, desde el mismo corazón de la
desobediencia civil denunciar su criminalización. Creemos que aquí nace la fuerza y virtualidad de esta
iniciativa. Que sea la propia insumisión quien tome la palabra. Que seamos centenares y centenares de ex
insumisos (aunque el término ex no lo damos por bueno en ningún caso) quienes alcemos la voz. Hasta
donde podamos llegar, como siempre.

- Con un manifiesto, donde los (ex)insumisos denuncien una sentencia y un proceso injusto, centrado en
la criminalización de la desobediencia civil como práctica no violenta de compromiso colectivo y
transformación social.

- Que vaya acompañada de una autoinculpación que se remitirá a la administración judicial (en estos
momentos la sentencia está recurrida ante el Tribunal Supremo).

- Que, finalmente, este posicionamiento colectivo se visualice social y mediáticamente.
Por supuesto que la iniciativa no es excluyente y “sólo para insumisos e insumisas”. Todas las personas,
colectivos, redes y movimientos podrán adherirse al manifiesto. Pero creemos que la voz de los que fueron
perseguidos, juzgados y encarcelados tiene un valor nada despreciable.

Por nuestra modesta parte, el 1 de septiembre iniciaremos el Grupo Impulsor en Catalunya (nacido de
personas del movimiento antimilitarista y pacifista) con los útiles mínimos necesarios de difusión (blog,
correo, adhesiones y algún material) y un calendario de trabajo entre septiembre y enero-febrero
(coincidiendo tal vez con el 15 de febrero, fecha histórica reciente de las movilizaciones mundiales contra
la guerra). Nos comprometemos también a elaborar, difundir y colaborar con cuantos materiales sean
necesarios. A partir de aquí, lanzamos esta propuesta, para saber cómo os llega, qué música le pondríais y
cómo la mejoraríais. Agosto puede ser un mes para pensar y repensar la iniciativa. Después la propuesta
de trabajo es, como siempre, en red horizontal, donde cada espacio y territorio haga suya la campaña y la
dinamice. Creemos que además de posible y factible, es urgentemente necesario dar una respuesta
colectiva ante lo injusto de una sentencia que pretende abortar, precisamente, opciones y
alternativas no-violentas de cambio social. Eso es lo que nos jugamos. Que no es poco.

Un enorme abrazo insumiso y desobediente,

Pepe Beunza, Gabriela Serra, David Fernández, Adolfo Montoliu
Barcelona, finales de julio de 2008

Ps. Os dejamos los correos

Pepe: pepebeunza (arroba) orange (punto) es | David: itaka (arroba) mesvilaweb (punto) cat |
General: desobediencia.1898 (arroba) gmail (punto) com


Notas:

1. Condenados en la pieza “Desobediencia Civil” referente a las actividades sociales de la Fundación Joxemi Zumalabe del
sumario 18/98, instruido por Baltasar Garzón: Olatz Altuna, Sabino Ormazabal, Mikel Aznar, Alberto Frías y Mario Zubiaga, a 9
años de cárcel y multa de 23 meses a razón de 30 euros al día, mientras que Fernando Olalde, Mikel Zuloaga e Iñaki O’Shea lo
han sido a 10 años de prisión y multa de 24 meses. La condena sube a 17 años, multa y 17 fines de semana de arresto en el
caso de Carlos Trénor, al encontrarse encausado en dos de las piezas, Egin y Zumalabe. Permanecen en prisión Aznar (A
Coruña), O’shea (Palencia) y Trénor (Puerto de Santa María). Se encuentra en paradero desconocido Zuloaga, y están en libertad
provisional bajo fianza, en espera de la resolución del recurso interpuesto ante el Tribunal Supremo, Altuna, Ormazabal, Frías,
Zubiaga y Olalde.

2. Informe final y conclusiones de la Iniciativa de Observación Internacional sobre el proceso 18/98, Barcelona, 6 de febrero de
2008 (a vuestra disposición).

Contra la criminalización de la desobediencia civil

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Comentarios


  • El fiscal del Supremo pide la absolución de cinco imputados en el 18/98

    3 de noviembre de 2008

    http://www.gara.net/azkenak/11/104719/es/El-fiscal-Supremo-pide-absolucion-cinco-imputados-18-98

    El fiscal del Tribunal Supremo, donde deben resolverse los recursos del
    juicio del sumario 18/98, ha pedido en su informe la absolución de cinco
    de los imputados que fueron condenados en por la Audiencia Nacional. Se
    trata de Mikel Aznar, Sabino Ormazabal, Olatz Altuna, Alberto Frías y
    Mario Zubiaga, todos condenados a nueve años de cárcel por su labor en la
    Fundación Joxemi Zumalabe.

    03/11/2008 8:58:00

    MADRID-. Ésta no es, en cualquier caso, la única modificación que el
    fiscal del Supremo plantea respecto a la sentencia dictada en marzo de
    2007, ya que también pide una reducción de las condenas impuestas a 33
    procesados.

    La reducción de pena propuesta oscila entre los dos y los tres años, y
    afecta, en la pieza de Orain, a José Luis Elkoro (de 24 a 21 años); Karlos
    Trenor (de 17 a 15); Jabier Salutregi (de 12 a 9); Teresa Toda (de 10 a
    7); Isidro Murga y Patxo Murga (de 10 a 8).

    En la pieza de las empresas los cambios serían para Joxean Etxeberria (de
    17,5 a 15,5); Txente Askasibar (de 13 a 10); Bigarren Ibarra (de 13 a 10);
    Iker Beristain e Inma Berriozabal (12 a 9); Jose García y Juan Pablo
    Dieguez (de 11 a 9) y Andoni Diaz (de 11 a 8).

    En la de Ekin, pide 11 años para Ruben Nieto (condenado a 14), 10 para
    Juan Mari Mendizabal (condenado a 13), y dos años menos para los demás,
    menos para Txema Matanzas. Para los acusados de Xaki y los de Joxemi
    Zumalabe -para los que no pide la absolución-, la reducción también sería
    de dos años.



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