casco insumissia fusil roto

Compañías contratadas emplean parte de su presupuesto en comprar seguridad a los talibanes: 70.000 $, dos meses sin ataques

Recreando el

Recreando el "timo español" de Bosnia: dinero de tropas occidentales para apaciguar al "enemigo", ahora afgano

La historia de la gran mentira en Bosnia se repite ahora en Afganistán. En aquella otra guerra, el entonces coronel Francisco J. Zorzo, primer responsable de las tropas españolas en tierras balcánicas, tuvo que terminar reconociendo en una entrevista radiofónica (cadena SER, programa matinal de Iñaki Gabilondo), con motivo de su relevo rutinario, que, contra lo que se publicitó en su momento, el hecho de que sus convoyes superaran los "checks-points" de los extremistas serbios no era debido a la persuasión armada que se suponía debían ejercer las tropas españolas. En realidad, para conseguir atraversarlos, cedían parte de su carga alimentaria y humanitaria, o incluso combustible, a los mismos genocidas que masacraban luego a la población civil bosnia a la que supuestamente estos cascos azules españoles habían acudido a auxiliar y proteger.

Ahora no son provisiones simplemente lo que se entrega al supuesto enemigo. Ahora en Afganistán se trata directamente de dinero: exactamente 70.000 dólares por dos meses sin ataques talibanes, que las pocas compañias que trabajan en distintas tareas para las tropas de la OTAN en la "zona española" no dudan en aportar, y que, sin duda, sirven a su vez para rearmar los distintos frentes, ya que el dinero salvaguarda a las empresas, pero no, evidentemente, a las fuerzas armadas occidentales. Un curioso ritual éste (variante bumerang) del que el gobierno español se empecina en ser partícipe una vez más, para seguir sirviendo al amo americano, que, por otro lado, se prepara para incrementar la presión militar sobre la guerra de Afganistán (variante de la más denostada Irak) tras las elecciones presidenciales.


Artículo original en ADN.es

13 de Octubre de 2008 | David Beriain

Talibanes: “Si los españoles no salen de Afganistán, atacaremos en España”

El talibán se coloca en medio de sus hombres, armados hasta los dientes, y mira a la cámara. Están sentados sobre el suelo afgano del que los españoles son responsables.

- ADN.es: ¿Quién es el jefe de los talibanes aquí en Badghis?- Ahora mismo, esa responsabilidad cae en mí.

- ADN.es: ¿Y su nombre es?- Maulavi Jamuladdin Mansoor.

- ADN.es: ¿Cuál es su mensaje para los españoles?- Que deben abandonar inmediatamente el país. Si no lo hacen, la responsabilidad de lo que les pase será sólo suya.

Esta entrevista es el punto de arranque de una investigación de dos meses que ADN.es llevó a cabo en Afganistán para saber a qué y a quiénes se enfrentan realmente los españoles. Lo que descubrimos no da mucho lugar al optimismo. Entre el 80 y el 85% de la provincia de la que España está a cargo está de una y otra manera controlada por los talibanes. Badghis es, hoy por hoy, uno de los principales refugios talibanes de todo el país

El control talibán ha llegado a tal punto, que las compañías que la OTAN ha contratado para realizar tareas en la zona tienen que emplear parte del dinero que se les asigna en comprar seguridad a los talibanes. Un directivo de una de esas compañías confesó a este ADN.es que había pagado 70.000 dólares a los comandantes talibanes de Badghis para que no les atacaran durante dos meses.

España ya tuvo que renunciar al control del distrito más al norte de la provincia, el de Gormach. Desde allí nos llegó la amenaza más preocupante. “En el pasado han explotado bombas en Madrid. Eso ocurrió porque, en aquel tiempo, los españoles estaban aliados con Bush, que estaba asesinando a musulmanes en Afganistán y en Irak. Llevaremos nuestra lucha fuera del país. Tenemos planes dentro de España. Hay muyahidines y musulmanes en suelo español. Si Dios quiere les responderemos en su propia tierra. Haremos España insegura como ellos han hecho inseguro nuestro país”, amenazó en una entrevista el mulá Amorddin, comandante talibán de la zona.

El contingente, en vistas de la situación que se estaba creando en Badghis, lanzó a principios de agosto una operación contra los bastiones talibanes de la provincia. Fue una acción conjunta con italinos, norteamericanos y afganos. La idea era acabar de una vez por todas con los santuarios de Murgab y Gormach, pero en palabras de un alto mando español “nos hemos quedado con las ganas, no ha funcionado.”

Desde el sur de los territorios donde operan los españoles no llegan mejores noticias. El mulá Wakil Ahmad, el hombre que ordenó la muerte de los dos últimos soldados españoles, aseguró a este medio que los talibanes cuentan con el apoyo militar y financiero de Irán y Pakistán.

Pero el problema para los españoles no viene sólo de los talibanes. El cambio de opinión de los afganos hacia la presencia internacional en general y española en particular ha sido gigantesco en los últimos meses. Muchos piden ya directamente la retirada. Y no es mejor la percepción que tienen los militares afganos. Ellos no parecen entender la doctrina de evitar el enfrentamiento de los españoles para centrarse en la reconstrucción. “Salen corriendo en cuanto ven a los talibanes”, nos dijo un alto oficial afgano

Nota: los comentarios ofensivos podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación

Alternativa Antimilitarista - moc
Administración