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Los civiles afganos muertos y heridos por Estados Unidos

Los que nos incomodan tanto

Sección:Afganistán
Lunes 2 de marzo de 2009 0 comentario(s) 1388 visita(s)

Marc W. Herold
Rebelión

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Los muertos afganos son las víctimas de las fuerzas de EEUU y de la OTAN que los medios de comunicación dominantes no recogen nunca. Casi nunca devienen en noticia quienes se han convertido, de forma permanente, en blanco de los ataques aéreos de “precisión” de las Fuerzas Especiales de EEUU en sus incursiones nocturnas. Pero esos ataques provocan muertos y heridos; en efecto, la ratio de heridos, en relación con la ratio de civiles asesinados en los ataques predominantemente aéreos en Afganistán durante la campaña inicial estadounidense de bombardeos, fue de alrededor de 1,8 a 11. Es probable que esta ratio disminuyera cuando los enfrentamientos se hicieron más letales, pero una ratio decreciente aumenta el espectro de crímenes de guerra perpetrados contra los civiles2.

En nuestro mundo contemporáneo, donde el mensaje visual triunfa sobre la palabra escrita, apenas se publican fotos de los muertos o heridos por las acciones de EEUU y la OTAN (aunque sí aparecen con frecuencia en la prensa dominante occidental las fotos de los muertos o heridos por los talibanes). Esas fotos generan demasiado malestar. En un raro ejemplo de foto-periodismo independiente, Lynsey Addario publicó las fotos de algunas de las víctimas heridas por las acciones de EEUU y la OTAN en Afganistán3.

La primera foto de la columna izquierda nos muestra a Gul Yuma, de nueve años, que perdió el brazo en un ataque de la OTAN contra el pueblo de Sangin en diciembre de 2008. La segunda foto es de Rabia, de setenta años, que perdió una pierna y que vive en Kabul en un campo de refugiados; su marido y su hijo fueron asesinados por las fuerzas de la OTAN. La tercera foto muestra a Syed Mohammad, de sesenta y siete años, en su hogar de la barriada de Hotkheil, al este de Kabul. Las Fuerzas Especiales de EEUU y sus sátrapas afganos irrumpieron en su hogar y ejecutaron a cuatro miembros de su familia.

Por otra parte, hay más posibilidades de que los medios de comunicación no estadounidenses y europeos presentes en regiones asoladas por la guerra publiquen fotos de los heridos o asesinados por las fuerzas de EEUU y la OTAN. Por ejemplo, Pahjwok Afghan News informó del ataque contra el hogar de Syed Mohammad que acabó con las vidas de cuatro miembros de su familia en la medianoche del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2008, y publicó una foto de las víctimas. Reuters, la Agencia France Presse y Quqnoos.com publicaron también fotos de las víctimas. El suceso aparece descrito, junto con varias fotos, en el Proyecto del Memorial por las Víctimas Afganas4: Fuerzas estadounidenses asaltaron la casa de adobe, dinamitaron la puerta con explosivos e irrumpieron en el hogar. Las tropas ocupantes vaciaron sus armas matando al padre, Noorullah, a sus dos hijos pequeños e hiriendo a su mujer. Un vecino, Abdul Wakil, dijo a Deutsche Presses Agentur: “Losdos niños muertos tenían dos y nueve años de edad. ¿Esque los soldados pensaron que eran terroristas? ¿O es que tenían la certeza de que en el futuro se iban a convertir en talibanes? Entonces deberían matarnos a todos”. La Sra. Noorullah falleció en un hospital a las 11,30 horas como consecuencia de las heridas.

Tolo TV, un canal afgano privado, mostró la secuencia filmada de los cadáveres rodeados de indignados manifestantes. Como era de esperar, “la coalición que EEUU dirige negó cualquier responsabilidad en el ataque”. Es muy probable que el ataque fuera perpetrado por algún equipo de las Fuerzas Especiales de EEUU, en una operación fuera del control de las habituales estructuras de mando.

Alex Strick van Linschoten, corresponsal independiente de guerra que se encontraba en la zona, fue quien publicó el reportaje sobre las víctimas del bombardeo estadounidense contra una boda en Shah Wali Kot. Entrevistó y fotografió a las víctimas del letal ataque estadounidense en el Hospital Mirwais en Kandahar, tomando muchas fotografías de los heridos5.

Alex Linschoten narra:

Me relataron que el bombardeo duró desde las 16,00 hasta las 21,00 horas. Noor Ahmad, Hazrat Sadiq y Mohammad Rafiq yacían en cama en el hospital próximo al hogar de Abdul Zahir. Tenían entre tres y cinco años, eran primos de Abdul Zahir y resultaron heridos en los bombardeos. De entre los parientes de Abdul Zahir, ocho personas habían perdido la vida y catorce habían resultado heridos. Los muertos de su familia incluían un primo, dos hermanos (llamados Qahir y Twahir), su abuela y un tío de su madre. Los testigos de los bombardeos manifestaron que la masacre no paró ahí. Aproximadamente a las 22,00 horas, los “estadounidenses” aparecieron por el pueblo, les ataron las manos con ligaduras de plástico y se los llevaron para interrogarles. Los interpretes “panjshiri” que trabajan con los estadounidenses les golpearon y les tradujeron lo que decían: “Si tan sólo disparáis una bala desde vuestro pueblo”, decían, “llegaremos y lo destruiremos”. Pero no creo que ocurriera necesariamente así. En esta clase de sucesos, desafortunadamente, la realidad empieza a difuminarse y a distorsionarse tan pronto como sucede. Rahmatullah, otro de los hombres que estaba presente en Wech Baghtu (el pueblo que fue bombardeado), afirmó que los intérpretes les habían robado después de atarles. “Se llevaron 200 afganis (unos 4 dólares) y mi teléfono móvil y todos los papeles que llevaba en los bolsillos”, dijo. Hekmatullah, hijo de Rahmatullah, murió en los bombardeos y su mujer resultó herida. Debido a la naturaleza delicada de las interacciones con las mujeres en Kandahar, no pude visitar a ninguna de las víctimas del ataque. Fue especialmente frustrante en el caso de este bombardeo ya que todos los testigos manifestaron que el 95% de las víctimas eran mujeres. En las bodas que se celebran en los pueblos de Kandahar, las mujeres y los hombres están separados en la ceremonia, cada uno en su zona. Parece que las bombas cayeron mayoritariamente en el sector donde se encontraban las mujeres.

Al parecer, fueron dos los pueblos afectados por los bombardeos: Wech Baghtu y Tor Gharak. Según manifestó un testigo, los “estadounidenses” llegaron y tomaron fotos tras el bombardeo. Alcancé a ver a la novia a través de una rendija por la puerta de una habitación. Su hermano nos dijo que estaba gravemente herida. Las estadísticas de ingresos del hospital mostraban que habían ingresado dieciséis hombres con heridas producidas por el bombardeo. No tengo datos sobre los ingresos de mujeres porque no pude acceder a esa parte del hospital.

El análisis de la cobertura efectuada con fotografías por parte de los medios y revistas estadounidenses durante los primeros años del conflicto afgano, reveló claramente que esas fotos impresas ofrecían datos destinados a corroborar la versión imperante del gobierno sobre los hechos, es decir: nuestras tropas no matan ni hieren6. Uno recuerda el total oprobio con que se obsequió a finales de 2001 a Al Yasira por publicar fotos de las víctimas afganas de los bombardeos estadounidenses. El 12 de noviembre de 2001, aviones de combate estadounidenses bombardeaban la oficina de Al Yasira en Kabul.

Fotos y notas en Rebelión

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