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Utopía Contagiosa

Respuesta a Obama sobre la “necesidad” de la guerra en Afganistán

Respuesta a Obama sobre la “necesidad” de la guerra en Afganistán

Fuente: El País.

Tras 9 años, casi de guerra en Afganistán para perseguir las bases terroristas de Al Queda, con un despliegue de 68.000 soldados estadounidenses a los que hay que añadir fuerzas de varios países europeos, asiáticos y latinoamericanos. Miles de muertos civiles y casi 300 muertos entre los soldados americanos.

Con estos datos, Obama sigue argumentando lo que ya decía Bush: “es una guerra necesaria”. “La insurgencia en Afganistán no surgió de la noche a la mañana, ni acabará de la noche a la mañana”, dijo el presidente en Arizona, en una reunión de una organización de veteranos de guerra. “Pero no debemos olvidar que ésta no es una guerra que nosotros eligiéramos. Es una guerra necesaria. Aquellos que atacaron a Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001 planean volver a hacerlo. Si nos desentendemos, la insurgencia talibán ofrecerá a Al Qaeda un refugio desde el cual planificar la muerte de más estadounidenses”.

Parece que Obama no recuerda que EE.UU. sí tuvo responsabilidad en la formación y abastecimiento de armas de las guerrillas talibanes y de terroristas como Bin Laden. Al olvidar esta parte de la historia intenta situarse como único agredido y busca autojustificar su uso de la violencia.

La noticia también habla de que Obama aplica una nueva estrategia que consiste en una guerra no tradicional que tiene más de operación de contrainsurgencia. ¡Qué curioso! Ahora las operaciones de contrainsurgencia se realizan con la invasión de países, el envío de topas de la coalición militar más potente del mundo (OTAN), “operativos” que duran 9 años, cientos de miles de soldados y gastos inmensos.

Pensemos en las consecuencias para la población civil. Bien es verdad, que en algunas (pocas) áreas de Afganistán ya no gobiernan los taliban. Pero la población sigue igual de empobrecida, sufriendo miles de bajas anuales, sin visos de mejoras políticas, económicas, sociales, … La población sufre la guerra cada día y la miseria que la acompaña.

Por otro lado, los estados unidos no han conseguido sus grandes pretensiones: capturar a Bin Laden, acabar con los focos guerrilleros, democratizar el país. Parece que a la mayor potencia del mundo le interesa la sangría contínua de Afganistán y no le importa la sangría que para sus arcas supone la guerra. Luego Obama y los suyos se quejan de que no hay fondos para las reformas sanitarias tan necesarias en su país.

Todas estas argumentaciones nos hacen pensar que la guerra no sólo no es necesaria sino que es contraproducente para Afganistán, para la imagen de Estados Unidos en el mundo y para sus propias políticas internas.

En época de Bush se entendía que muchos de sus gobernantes estaban sacando tajada política y económica de los desastres de esta guerra mediante la inversión en compañías paramilitares de mercenarios y en compañías petroleras y de reconstrucción tras los daños causados por la guerra. Sin embargo, ¿en la Administración Obama se siguen teniendo estos intereses? Porque si no es así, no se entiende el empecinamiento en una guerra que militarmente no les aporta ningún servicio y no mejora un ápice la seguridad de los Estados Unidos.

Otra perla de la incoherencia de la política internacional de Obama: “En una directiva emitida el pasado 6 de julio, McChrystal (que actualmente obstenta el mando de las tropas en Afganistán) aclaró cuál es el objetivo manifiesto de sus más recientes operaciones militares: “Debemos luchar contra los insurgentes, y usaremos todos los medios a nuestro alcance para derrotar al enemigo y proteger a nuestras tropas. Pero no ganaremos basándonos en el número de talibanes que matemos, sino en nuestra capacidad de apartar a los insurgentes del centro de gravedad: la ciudadanía. Eso significa que debemos respetar a la población y protegerla de la coerción y la violencia”.

Justo con esta guerra, con la ocupación del territorio, con la condena a la población civil a la pobreza extrema, a la falta de expectativas de trabajo, a la falta de vivienda, de desarrollo, con la coerción y la violencia directa, estructural y cultural que ejercen las fuerzas americanas, etc., es como se conseguirá que la población apoye a los taliban y a Al Queda. Lo saben los diseñadores de la política militar norteamericana, lo dicen publicamente y hacen justo lo contario. Impresionante.

Alternativa Antimilitarista - moc
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