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Crónica de las pasadas elecciones en Afganistán

Afganistán celebra elecciones nacionales de medio de la violencia, acusaciones de fraude y la censura de los medios

Sección:Afganistán
Jueves 3 de septiembre de 2009 0 comentario(s) 1199 visita(s)

Noticia de Democracy Now, 20 de agosto de 2009-09-03

Traducción: Miguel Aguilera

JUAN GONZÁLEZ: Millones de afganos están votando hoy en las elecciones presidenciales y provinciales en medio de estrictas medidas de seguridad y las amenazas de violencia de los talibanes, y con miles de tropas extranjeras que aún ocupan el país, dirigidas por los Estados Unidos. Cerca de 300.000 tropas afganas e internacionales han sido desplegados para proteger a los votantes, pero hay una serie de informes de ataques, incluidos morteros disparados contra colegios electorales en la ciudad meridional de Kandahar y en otros lugares.

Cerca de 17 millones de personas pueden votar, con 6.500 mesas electorales abiertas en 364 distritos de todo el país. El Ministerio del Interior ha anunciado que alrededor de un tercio del país está en alto riesgo de ataque. Hay también una preocupación generalizada acerca de la corrupción, con informes de tarjetas electorales que se venden abiertamente y de candidatos ofreciendo grandes sobornos.

AMY GOODMAN: Los sondeos de opinión apuntan una victoria del presidente Hamid Karzai, con el 45 por ciento de la votación. Y sin una mayoría absoluta de 50 por ciento, Karzai se vería forzado a una segunda vuelta con su rival más cercano, que se espera que sea su ex ministro de Exteriores, Abdullah Abdullah.

Mientras tanto, el gobierno afgano ha solicitado un bloqueo de los medios internacionales a la hora de informar de la violencia en el día de las elecciones, y algunos periodistas han denunciado haber sido acosados y agredidos por las fuerzas de seguridad.

Vamos ahora a Afganistán, donde estamos en contacto con el periodista independiente, Rick Rowley, de Big Noise Films, en línea con nosotros desde Mazar en el norte de Afganistán.

Rick, bienvenido a Democracy Now!

RICK ROWLEY: Gracias, Amy.

AMY GOODMAN: Descríbenos lo que ves hoy allí, lo que has encontrado. Estás en la zona de Dostum, ¿verdad? El famoso señor de la guerra que fue traído por el presidente, Hamid Karzai, para asegurarse resultados electorales favorables.

RICK ROWLEY: Sí, estás en lo cierto. Aquí, los colegios electorales han cerrado hace diez minutos. Estamos recogiendo informes de todo el país. Parece que la participación ha sido baja en todos sitios, especialmente en el sur pastún, donde ha habido mucha violencia. Aquí en Mazar ha sido tranquilo. En Mazari Sharif la participación parece ser baja en los colegios electorales en los que hemos estado. Sin embargo, también hemos viajado a Sheberghan, que es una especie de bastión del señor de la guerra Rashid Dostum, donde la participación fue excepcionalmente fuerte.

Rashid Dostum, como has dicho, regresó hace dos días a Afganistán con una oferta de inmunidad por parte de Hamid Karzai ante un procesamiento judicial por crímenes de guerra, y a cambio se comprometió a entregar dos millones de votos al presidente Karzai. Realmente, como sabes, ha habido ataques en todo el país. En Kandahar, el New York Times informa que ha habido ahorcamientos, que los talibanes ahorcaron a dos personas que acudieron a las urnas.

Pero mucha de la baja participación parece ser también por la apatía de los votantes, debido a un descontento general con el sistema político del país. Quiero decir, las elecciones se supone que son una manifestación de la viabilidad de un estado y una democracia que funcionan bien. Pero aquí, estas elecciones están siendo vistas por muchos afganos como el final de la esperanza de un gobierno central fuerte.

En 2004, cuando Hamid Karzai fue elegido, había mucha esperanza de que acabara, como sabes, con décadas de gobierno de los señores de la guerra. Hizo movimientos iniciales para tratar de marginar a algunos de los señores de la guerra más notorios, como Fahim y Ismail Khan. Pero en esta elección, Fahim se presenta como su vicepresidente, y se ha aliado con Dostum, con Mohaqiq, y con un montón de otros caudillos que se comprometían a entregarle sus votos y que dirigen sus zonas del país como si fueran pequeños reinos.

Así que, estas elecciones, en lugar de representar un símbolo de una democracia que funciona sin problemas y un Estado fuerte y central viable, muchos afganos están viendo estas elecciones como el final de esto y el principio de, ya sabes, en vez de ser el Estado central quien captura y controla a los caudillos, los señores de la guerra están conquistando y haciéndose con el control del proceso electoral en el corazón de la democracia afgana.

JUAN GONZALEZ: Y, Rick, ¿cómo de visible es la presencia militar, tanto del ejército afgano como de las tropas extranjeras, en torno a estos lugares de votación?

RICK ROWLEY: Bueno, en los lugares de votación en los que estoy, hay una presencia muy fuerte de la policía afgana. No hay - no ha habido prácticamente ningún soldado extranjero aquí. Quiero decir, estamos en una de las partes más estables del norte, es decir, muy fuertemente asegurada bajo el control de señores de la guerra como Dostum, y ha habido muy poca violencia aquí. Así que hay una fuerte presencia policial, pero no militar.

AMY GOODMAN: Rick Rowley está hablando con nosotros desde el norte de Afganistán, desde Mazar.

También nos acompaña Sonali Kolhatkar, presentadora del programa de radio Uprising en la cadena de radio Pacifica KPFK (en Los Ángeles), coautora del libro Bleeding Afghanistan: Washington, Warlords, and the Propaganda of Silence y co-directora de la Afghan Women’s Misión.

Sonali, cuál es tu opinión acerca de las elecciones de hoy, su significado y del presidente Hamid Karzai?

SONALI KOLHATKAR: Bueno, visto superficialmente parece como si, como la mayoría de los principales medios de comunicación están informando, la legitimidad de la ocupación de los EE.UU. y la OTAN estén vinculadas a la legitimidad de estas elecciones. Y por esa norma, esto ya ha fracasado, sólo con ver la poca participación, el hecho de que Hamid Karzai básicamente ha comprado y pagado la mayor parte de sus seguidores y ha persuadido a otros candidatos para no presentarse. Su familia ha recurrido a los sobornos. Y los EE.UU. saben que esto es así. Y el hecho de que se va a proclamar ganador a través de este método ilegítimo ya sugiere que la elección y, por extensión, la ocupación es ilegítima.

Pero entonces, si un paso atrás y si tú juzgas a los EE.UU. y la ocupación de la OTAN por sus acciones, realmente tenemos que recordarnos que estas elecciones están ocurriendo en el contexto de esta ocupación que lleva casi ocho años, lo que nos deja en un contexto en el que las elecciones no son más que un conjunto de señores de la guerra – nosotros – protegiendo a un segundo grupo de señores de la guerra – que son Karzai y sus cohortes – de un tercer grupo de señores de la guerra, que son los talibanes. ¿Y quién está protegiendo al pueblo afgano? Nadie. Y esa es la razón por la que la gente no está acudiendo a votar. Y creo que realmente necesitamos dar un paso atrás y darnos cuenta de que, en términos generales, este es el contexto de estas elecciones. Esto es lo que significa para la gente afgana ordinaria. Y en realidad, esto es lo que significa toda esta ocupación, que junto con las elecciones, es ilegítima.

[…]

AMY GOODMAN: Hablanos acerca de las mujeres votando en Afganistán, Sonali. ¿Cómo votan las mujeres?

SONALI KOLHATKAR: Bueno, es muy difícil. Quiero decir, si vives en Kabul, tanto en Kabul como en sus alrededores, y en las zonas del norte, es probablemente más fácil que puedas votar. Pero en las zonas meridionales, en particular, la región dominada por los pastún, donde los talibanes son más fuertes y donde la influencia del fundamentalismo es el más fuerte, las mujeres se les dice básicamente que no pueden ir a votar.

Y lo que ha sucedido es que miles de mujeres han sido registradas para votar por sus maridos o familiares hombres, y el voto parecer, se ha hecho en su nombre, lo que significa su voto ha sido decidido por ellos y que, de hecho, ha habido algunas provincias en las que se ha producido un 30 por ciento más de votos, en el registro de votantes, por mujeres que por hombres. Eso significa que estos votos han sido decidios sin control de las mujeres sobre ellos. Se han dado casos en que los hombres han llevado a casa los libros de registro de origen para obtener, al parecer, las huellas dactilares de las mujeres. Y así, las mujeres han sido utilizadas para justificar una vez más, para legitimar el juego de poder entre los hombres.

Y, sabes, todo este discurso de la liberación de la mujer, ¿qué significa todo esto, cuando tienes esta nueva ley que legaliza la violación de mujeres chiítas que fue silenciosamente aprobada por Karzai en julio, cuando hubo mujeres parlamentarias que fueron echadas de sus cargos? ¿Qué significa para las mujeres participar en una democracia, cuando esa supuesta democracia actúa completamente contra ellas y, de hecho, institucionaliza su opresión? Y supuestamente estamos protegiendo, a través de los EE.UU. y la ocupación de la OTAN, esta liberación de la mujer. Las únicas personas que ha sido liberadas en Afganistán son señores de la guerra.

[…]

AMY GOODMAN: Sonali Kolhatkar, te agradecemos mucho el acompañarnos, presentadora Uprising en la cadena de radio Pacifica KPFK en Los Angeles, coautora del libro Bleeding Afghanistan.

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