casco insumissia fusil roto

El 75% de los jóvenes estadounidenses no cumplen los requisitos físicos e intelectuales para alistarse en las Fuerzas Armadas del país.

¿Demasiado gordos (y demasiado tontos) para la guerra?

¿Demasiado gordos (y demasiado tontos) para la guerra?

Pablo Pardo | Washington

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han encontrado un nuevo y mortal enemigo. No son los Artefactos Explosivos Improvisados (IED) de Afganistán e Iraq. Ni los misiles norcoreanos o el programa iraquí.

No, esta vez se trata de la gordura de los soldados. Según el último Informe de supervisión sédica del Departamento de Defensa de Estados Unidos, casi el 5% de los soldados estadounidenses sufren problemas de obesidad. La cifra podría ser más alta, porque sólo recoge a aquellos militares a los que las autoridades médicas califican como obesos. En muchos casos, sin embargo, los facultativos no recogen esa enfermedad en sus partes.

La tendencia, además, es abrumadoramente al alza. En 2003, apenas entre el 1% y el 2% de los militares estadounidenses tenían sobrepeso. En su estudio, el Pentágono explica que este problema es, en realidad, consecuencia de las Guerras de Iraq y Afganistán, con sus secuelas de ansiedad y problemas psicológicos.

No sólo eso: la epidemia de obesidad que afecta a Estados Unidos —y, con él, a gran parte del mundo— se combina con problemas educativos y legales puede tener consecuencias muy graves para la defensa del país. Nada más y nada menos que un 75% de los jóvenes estadounidenses de entre 17 y 24 años de edad no cumplen los requisitos físicos e intelectuales necesarios para alistarse en las Fuerzas Armadas, según las estadísticas oficiales. De hecho, el ex comandante en jefe del Alto Estado Mayor John Shalikashvili, ha declarado que “nunca hemos tenido este problema de obesidad entre los jóvenes”.

De acuerdo con esos datos, tres cuartas partes de los jóvenes estadounidenses están demasiado gordos, han sido expulsados de sus escuelas, tienen problemas legales pendientes —frecuentemente por haber cometido pequeños delitos— o, aunque tengan un expediente académico y policial ‘limpio’ carecen de las mínimas aptitudes intelectuales para alistarse. El problema es lo suficientemente serio como para que se haya constituido una comisión informal para analizarlo, en la que están, entre otros, el ex comandante en jefe de la OTAN y arquitecto de la Guerra de Kosovo en 1999, el general Wesley Clark, y el propio Shalikashvili.

Desde un punto de vista histórico, la situación tiene pocos precedentes. Normalmente, los imperios caen por extenderse en exceso (como fue el caso del Reino Unido o a EEUU si sigue embarcándose en guerras en Oriente Medio como la de Iraq), endeudamiento masivo (es lo que le pasó a España y lo que puede suceder en Estados Unidos) o una prolongada crisis política (Roma y la Unión Soviética). Nunca, sin embargo, un imperio se hundió por la obesidad de sus soldados. En esto, el ‘excepcionalismo americano’ puede crear Historia.

Diario El Mundo

Nota: los comentarios ofensivos podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación

Alternativa Antimilitarista - moc
Administración