En un océano de manipulación navegantes antimilitaristas se encuentran en una isla virtual de desobediencia, noviolencia y construcción de la Paz
Secciones
> Informativa
  Movimiento 15M
> Observatorio de conflictos
  Iraq
  Palestina
  Colombia
  EEUU
  Guerra y mujeres
  Infancia y guerra
  Varios
  Afganistán
  Libia
  Costa de Marfil
  Siria
  Mali
  Sáhara Occidental
  Ucrania
  Turquía
> Campañas
  Objeción Fiscal al Gasto Militar
  Desobedece a las guerras
  Contra la I+D Militar
  Comercio y producción de armas
  Juguete bélico
  Feminismo y antimilitarismo
  Locales
  Varios
  Banca
  Educación para la paz
  La guerra empieza aquí. Parémosla desde aquí
  Recortar lo militar
  Contrarreclutamiento
> Documental
  Talleres
  Historia del antimilitarismo
  Noviolencia
  Objeción de conciencia
  Recursos gráficos
  Recursos multimedia
  Teoría política
  Represión
  Medio Ambiente
  Mujeres y antimilitarismo
  Anticapitalismo
  Instituciones militares
  Varios
  Intervencionismo humanitario y misiones de paz
> Cajón de sastre
  Humor
  Creación
  Comentarios gráficos
  Contactos
  Varios
> Solidaridad entre los pueblos

Controlemos también a los notarios

Ignacio Escolar

Sección:Instituciones militares
Martes 7 de diciembre de 2010 0 comentario(s) 1078 visita(s)

Habla el vicepresidente, Alfredo Pérez Rubalcaba: “Quien le echa un pulso al Estado, pierde” (no, no habla de los mercados). A estas alturas del puente, con los aeropuertos funcionando, es obvio que los controladores han perdido. Dos veces. Contra la opinión pública, donde se han vuelto más impopulares que la SGAE; y contra el Gobierno, que ya tiene toda las bazas para reformar a este gremio manu militari. Su inexplicable enfermedad colectiva del viernes tiene un nombre: tendencia suicida. Lo que hicieron los controladores no fue una huelga, fue un inconsciente e irresponsable sabotaje. Y con él, perdieron toda la razón que pudieran tener para defenderse ante un precedente peligroso: que sea el Gobierno quien regule por decreto ley y con efecto retroactivo los convenios laborales.

Sí, es cierto que los controladores son una profesión muy privilegiada, gracias a su poderosa capacidad de presión y a la torpeza cómplice de varios ministros de Fomento, empezando por Rafael Arias-Salgado, que fue quien negoció con ellos, en 1999, el convenio que sentó las bases de este conflicto. Gracias a él, y a la mala gestión de AENA, los controladores lograron sueldos comparables a los de un notario. ¿He dicho notario? También podría haber dicho registrador de la propiedad.

Dicen desde Fomento que los altos costes salariales de los controladores españoles se notan después en las tasas aeroportuarias que pagamos con cada billete de avión, y que un país que vive del turismo no se lo puede permitir. Fomento tiene razón, era necesaria una reforma. Pero también somos uno de los países civilizados donde más caro, lento y complejo resulta crear una empresa, algo que en parte se explica por los altísimos ingresos que reciben esos privilegiados funcionarios, los notarios, cuyo trabajo apenas existe en el mundo anglosajón. Una pregunta retórica: ¿para cuándo los ‘militarizamos’?


Sobre la «crisis aérea» y quién secuestró a quién

El gobierno español declara “el estado de alarma” que militariza la sociedad toda

Comenta este artículo   Volver arriba

Nota: los comentarios ofensivos podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación

   
Volver a la página Principal
Ver comentarios
Spip Sitio desarrollado con SPIP v1.9.2 , un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Licencia de Creative Commons Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons, mientras no se indique otra cosa.