En un océano de manipulación navegantes antimilitaristas se encuentran en una isla virtual de desobediencia, noviolencia y construcción de la Paz
Secciones
> Campañas
  Objeción Fiscal al Gasto Militar
  Desobedece a las guerras
  Contra la I+D Militar
  Comercio y producción de armas
  Juguete bélico
  Feminismo y antimilitarismo
  Locales
  Varios
  Banca
  Educación para la paz
  La guerra empieza aquí. Parémosla desde aquí
  Recortar lo militar
  Contrarreclutamiento
> Informativa
  Movimiento 15M
> Observatorio de conflictos
  Iraq
  Palestina
  Colombia
  EEUU
  Guerra y mujeres
  Infancia y guerra
  Varios
  Afganistán
  Libia
  Costa de Marfil
  Siria
  Mali
  Sáhara Occidental
  Ucrania
  Turquía
> Documental
  Talleres
  Historia del antimilitarismo
  Noviolencia
  Objeción de conciencia
  Recursos gráficos
  Recursos multimedia
  Teoría política
  Represión
  Medio Ambiente
  Mujeres y antimilitarismo
  Anticapitalismo
  Instituciones militares
  Varios
  Intervencionismo humanitario y misiones de paz
> Cajón de sastre
  Humor
  Creación
  Comentarios gráficos
  Contactos
  Varios
> Solidaridad entre los pueblos

¿Quiénes son los rebeldes libios?

«No están pensando en instaurar una democracia. Si vienen aquí será para montar un nuevo régimen, todavía más cruel que el que tenemos»

Sección:Libia
Jueves 7 de abril de 2011 2 comentario(s) 2538 visita(s)

Crónica de El País - Un país y dos revoluciones

Mientras el oeste teme el apetito territorial de los rebeldes y duda de sus ideales democráticos, Bengasi reitera la idea de la unidad nacional

«Tengo un vídeo que puede interesarte», dice una voz al otro lado del teléfono. «Se ve la ejecución de un rebelde. Le matan porque no quiere decir que Gadafi es grande». Horas más tarde, un hombre entra en el vestíbulo de un hotel de Trípoli y entrega un CD. «Tenga, es un vídeo. Verá lo que los rebeldes le están haciendo a los libios». En la imagen, unos jóvenes clavan un palo afilado en el cadáver de un hombre colgado boca abajo.

Más allá de la credibilidad de las imágenes -ninguna ha podido ser confirmada de forma independiente-, las historias que relatan atrocidades en uno y otro bando están teniendo un efecto demoledor en la unión del país. Las que vienen del este han hecho que algunos tripolitanos que apoyan la revolución empiecen a expresar sus dudas ante el futuro tras la caída de Gadafi, si es que se produce.

«Estuve en las manifestaciones para pedir la marcha de Gadafi. Estoy harto del régimen y de sus mentiras. Yo quiero una democracia, pero eso no es lo que quieren los de Bengasi. Solo les interesa su territorio», dice el dueño de un comercio de la capital que prefiere quedar en el anonimato.

Las rivalidades entre el este y el oeste son antiguas. Libia, un Estado casi federal dividido en tres regiones (Tripolitania, Cirenaica y Fezzan) fue centralizado en 1959 con el descubrimiento de los primeros yacimientos petrolíferos. Una de las zonas más pobres del país, la Cirenaica, vio así cómo sus recursos eran controlados desde la capital. Eso, más algunas viejas ideas sobre cómo los italianos se hicieron con Trípoli en pocos días y necesitaron en cambio años para conquistar la parte oriental, ha hecho que esas rivalidades permanezcan todavía latentes en algunos. «Son guerreros y son crueles. No están pensando en llegar a Trípoli, quitar a Gadafi e instaurar una democracia. Si vienen aquí será para montar un nuevo régimen, todavía más cruel que el que tenemos», asegura un taxista de Tajura, que también dice haber formado parte de las manifestaciones que pidieron la salida del coronel a mediados de febrero.

Lisa Anderson, experta en Libia y presidenta de la Universidad Americana de El Cairo, coincide en que es un error llamar a la gente del este «luchadores prodemocracia», definición empleada por algunos Gobiernos y medios de comunicación. «Hay gente que lucha por la democracia en todo el país, pero no está claro que ese sea el objetivo de todos los que están luchando en el este», afirma. «Gadafi usa la propaganda para decir que sin él vendrá el caos. Es una exageración. Pero sí es cierto que Libia podría quedar dividida», concluye. Según este análisis, dos revoluciones habrían nacido al mismo tiempo; una democrática, dispuesta a sacar al país de su encierro; y otra más tribal, que exige los derechos sobre el territorio oriental.

Todo esto es desmentido por quienes comandan la revolución del este, cuyos líderes tratan de construir la idea de que el país está unido contra el coronel y lanzan proclamas como «Libia, un clan; Trípoli, nuestra capital».

Mientras tanto, el país se destruye poco a poco y el régimen trata de tapar todos los símbolos del alzamiento en aquellas ciudades que se rebelaron y que han sido recuperadas. En la ciudad occidental de Zauiya, a poco más de 40 kilómetros de la capital, las siete tumbas en las que los rebeldes enterraron a sus héroes han sido profanadas y en su lugar solo queda la tierra removida y varios árboles talados.

En la plaza central, donde los rebeldes resistieron hasta el último aliento en una lucha encarnizada con las tropas rebeldes, aún quedan restos del combate. Varios edificios ennegrecidos están destruidos y otros presentan impactos de artillería pesada. Hay orificios de bala en casi todas las fachadas. En el lugar donde se levantaba la mezquita solo hay ahora un solar. Según los funcionarios del Gobierno, hubo que demolerla por razones de seguridad.

El ambiente que se respira en las calles es extraño. Un joven rehúsa hablar con los periodistas mientras cierra la puerta de su negocio. Un anciano deja claro con sus gestos que lo que pasó fue horrible, pero se niega a decir nada más. Algunos hombres sacan una leve sonrisa y hacen un gesto cariñoso a los reporteros. Ninguno dice nada. Se van caminando y dejan a los periodistas con un centenar de jóvenes cantando y bailando mientras agitan banderas verdes y retratos del dictador.

Comenta este artículo   Volver arriba

Nota: los comentarios ofensivos podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación

   

Comentarios


  • ¿Quiénes son los rebeldes libios?

    8 de abril de 2011, por  yahoo.es">Anonimo

    Sábado 9 de abril de 2011. Ministro José Blanco en Teatro Principal de A Estrada (Pontevedra) a las 21 horas. Acudid con pancartas por el: ¡NO A LA CRIMINAL GUERRA DE LIBIA! ¡NO A LOS INDECENTES RECORTES SOCIALES! ¡NO A LA REDUCCION DE SALARIOS QUE PRETENDEN!


  • ¿Quiénes son los rebeldes libios?

    6 de abril de 2014

    wow this good but ,I like your post and good pics may be any peoples not like because defrent mind all poeple , model mayhem


Volver arriba
Volver a la página Principal
Ver comentarios
Spip Sitio desarrollado con SPIP v1.9.2 , un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Licencia de Creative Commons Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons, mientras no se indique otra cosa.