casco insumissia fusil roto

PSOE , PP y PAR premian a Instalaza al recalificar su solar. AMPLIACIÓN: El beneficio gracias al "pelotazo" será muy similar a las pérdidas por la prohibición de las MAT-120

El injustificable plan

El injustificable plan "B" para la fábrica de las bombas de racimo vendidas a Gadafi

Artículos relacionados:

Nuevos retos y oportunidades para la reconversión económica de la industria de armamentos

La conversión de la industria militar y los sindicatos


Pareciera que un sólido rechazo social y las consiguientes prohibiciones internacionales para la fabricación de bombas-racimo y minas anti-persona pudieran poner en serias dificultades a determinadas empresas de armamento y obligarlas a desviarse de esta letal producción hacia actividades socialmente provechosas.

Sin embargo, desde ámbitos institucionales, siempre puede realizarse la oportuna maniobra para que la industria armamentista siga por sus derroteros, sin la más mínima necesidad de plantearse una conversión de su actividad. Un paradigma de esta situación la pueden constituir, si nadie lo remedia, la empresa de armamentos Instalaza (socia con un 10,88% de la empresa pública DEFEX) y la clase política más asentada en el poder, encabezada en Zaragoza por el alcalde Juan Alberto Belloch, que en la campaña electoral ha decidido como estrategia de márketing destacar su sigla, como en su momento hiciera otro candidato socialista, Jose Luis Rodríguez Zapatero, pero en este caso sólo con una letra: "B".

"B" de bombas

En una noticia que los medios reproducen en España se ha explicado que, coincidiendo con la prohibición adoptada en Dublín por 107 estados, Instalaza entró en crisis y el futuro de su fábrica de Zaragoza está pendiente de un convenio urbanístico para construir 160 viviendas que ha solicitado, duplicando lo señalado en el PGOU de la ciudad. Hace precisamente 3 semanas el equipo de gobierno del alcalde Belloch aprobó inicialmente un convenio con ese fin.

Pero, ¿qué ha ocurrido estos días para que una siempre discreta empresa de armamento con una decaída fábrica madre en pleno casco viejo de Zaragoza y otras instalaciones en las inmediaciones de la capital salte a las portadas de la prensa local, estatal e incluso internacional? ¿Un plan urbanístico que apenas afecta a una manzana de una ciudad media española puede tener semejante repercusión? Evidentemente no, y tampoco ha sido la esa razón.

Esta empresa ha estado estos días en boca de todo tipo de medios por ser la productora de un número indeterminado de unidades del modelo MAT-120 de bomba-racimo, fabricadas en 2007 (un año antes de que España se adhiriera a la Convención Internacional contra las Bombas de Racimo) que fueron vendidas durante 2008 al régimen dictatorial de Gadafi (régimen que, naturalmente, nunca firmó la convención).

Pese a las explicaciones y justificaciones que se han intentado dar estos días desde el PSOE, hay que aclarar que hay constancia de que la delegación española presionó en la la conferencia de Dublín -donde se aprobaría su prohibición- para que estas bombas de racimo españolas no fueran prohibidas y allí mismo se repartió un informe contando las bondades de la munición que ahora usa Gadafi.

Sólo la constatación de que esa estrategia no estaba dando los resultados deseados obligaría, como han reconocido medios afines al gobierno, a dar un giro de 180 grados en su actitud.

Denuncias del Human Rights Watch (HRW), confirmadas gráficamente al mundo por el New York Times, parecen demostrar que esas unidades de MAT-120 están siendo usadas ahora, al menos, en el asedio gubernamental a la ciudad libia de Misrata.

La causa de la crisis, ¿la prohibición o una pésima gestión?

Pero volvamos la vista un poco hacia atrás para hacer un somero repaso a la situación de esta empresa. En octubre de 2008 medios especializados informan que la emprersa aragonesa, con sede social en Madrid, y cuyo consejero, Pedro Morenés Eulate, es un ex-alto cargo del gobierno de Aznar(secretario de Estado de Defensa del gobierno de José María Aznar entre 1996 y 2000, secretario de Estado de seguridad de 2000 a 2002 y secretario de Estado de Ciencia y Tecnología de 2002 a 2004), se encuentra en quiebra técnica y puede entrar en concurso de acreedores -suspensión de pagos- en cualquier momento..

El día 11 de diciembre de ese año, la Dirección General de Armanento del Misterio de Defensa se reune con los responsables de las empresas suministradoras y de armamento para acordar un calendario de negociación que les permita salir con bien de la crisis.

El Secretario de Defensa, Constantino Méndez insiste en “la necesidad de crear una comunidad de intereses entre el Ministerio, las Fuerzas Armadas y las empresas” con el fin de potenciar la industria militar. “Todos estamos en el mismo barco".

La situación de la empresa aragonesa, pese a los buenos deseos expresados por el ministerio, no mejora, y continúa en plena tensión interna, con reclamaciones judiciales de cantidades por despidos de trabajadores sin abonar la correspondiente indemnización, y otras reclamaciones por deudas. Un intento de compra por la compañía armamentista israelí Rafael como salida a su caótica situación, finalmente no cuaja.

De conversión de su actividad, para salir de la crisis, nada de nada

Algunos trabajadores mantienen por entonces sorprendentes debates públicos en los post a noticias de distintas webs que critican la mortífera producción de Instalaza, entre elllas insumissia, y se pone de relieve el malestar con la dirección y entre los propios empleados, que en varias ocasiones son obligados a aceptar colectivamente salarios de 500 euros para no ser despedidos. En ellos se advierte de la sospecha de que la empresa continúe ensamblando las bombas-racimo gracias a a laxitud en las inspecciones del propio gobierno. Algunos de los argumentos de los más críticos hacia la empresa la acusan de escudarse en las prohibiciones internacionales para esconder una pésima gestión y su ineptitud a la hora de "diversificar" su producción. Uno de los comentarios es especialmente llamativo: "Si Instalaza quiere dar futuro a estas 120 familias, que fabriquen bicicletas que ahora hay mucho carril bici y si son capaces de hacerlas bien incluso pueden crear nuevos puestos de trabajo."

Para ayudar a sanear por algún lado sus balances, cuaja de nuevo la idea en Instalaza de solicitar la firma de un convenio urbanístico con el Ayuntamiento de la capital aragonesa (que unos años antes no había llegado a buen puerto) con el objetivo declarado de trasladarse al extrarradio. La operación, que no saldrá a la luz hasta la entrega de la documentación correspondiente al ayuntamiento a mediados de septiempre de 2010, se financiaría mediante una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que posibilitaría la construcción en el solar de la compañía de unas 160 viviendas, tanto libres como protegidas.

Mientras tanto, dos contratos firmados con el Misterio de Defensa relaccionados con los sistemas lanza-granadas Alcotan y C-90 a finales de 2009, al menos uno de ellos negociado sin publicidad (en la justificación de motivos de los contratos, se especifica que "se ha comprobado por asesores técnicos que la oferta de Instalaza se ajusta a los requisitos exigidos en el pliego de prescripciones técnicas y la solvencia de la compañía"), y la firma de un contrato de mayor entidad con Estonia en marzo de 2010 suponen, finalmente, un balón de oxígeno que prolonga por unos meses la supervivencia de la fábrica.

..."B" de Belloch

En su plan especulativo, la empresa calcula que, con la venta de los suelos recalificados, y al margen de las dificultades en las que está inmerso en este momento el mercado inmobiliario, se podrían obtener entre 11 y 12 millones de euros (demasiado dinero sólo para pagar el camión de la mudanza, ¿no?). Como en convenios similares, la empresa se compromete a que su nueva ubicación esté en el término municipal de Zaragoza y a que se mantengan los empleos.

Instalaza solicitó este convenio formalmente para trasladar la fábrica a las afueras de la ciudad. Pero, para redondear su propio negocio inmobiliario, Instalaza pretende aumentar el aprovechamiento de los suelos, ya que con las 85 viviendas por hectárea que se permitían no podían generar los recursos que, según ella misma, son necesarios para financiar el traslado. Con la recalificación inicialmente aprobada ahora, Instalaza tendrá una densidad permitida de 150 viviendas por hectárea, es decir que el equipo de Belloch consiente graciosamente aceptar prácticamente duplicar las viviendas construibles sin ninguna contraprestación de peso añadida.

Advertencias en los informes

Los servicios técnicos municipales advirtieron en un informe precisamente que sería necesaria «una reconsideración de los parámetros de edificabilidad y densidad, aproximándolos a los ya previstos en el plan general», que los fijaba en un tope de 85 viviendas por hectárea. Sin embargo, el mismo informe reconoce que «el aprovechamiento que el plan general atribuye a esta zona es insuficiente para asumir los costes del traslado». Por ello, remite a los órganos municipales competentes «valorar si la propuesta contiene elementos de interés público suficientemente importantes como para motivar el incremento de la edificabilidad y de la densidad establecidas por el plan general».

Nadie menciona, sin embargo, en ese sentido, que una «propuesta que contuviera elementos de interés público suficientemente importantes» bien pudiera ser la que forzara a la empresa a cambiar de actividad.

La aprobación inicial llevada a cabo salió adelante a finales del mes pasado con los votos favorables de PSOE, PAR y PP, mientras que IU votó en contra y CHA se abstuvo. El portavoz de CHA, Juan Martín, mostró sus reservas al proyecto simplemente porque «duplica la edificabilidad prevista en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU)» y porque «no se mantienen las cesiones que marca» el citado plan. Además, criticó que no haya «una reserva para equipamientos sociales». Por su parte, el portavoz de IU, José Manuel Alonso, se mostró contrario a la operación porque su formación persigue que «la fábrica salga, pero que no se vuelva a instalar en otro punto de la ciudad».


AMPLIACIÓN: Un "pelotazo" inmobiliario para la recuperación de las inversiones realizadas en la MAT-120

Existe una curiosa coincidencia de cifras entre lo estimado de beneficio mínimo por este "pelotazo" urbanístico, y la inversión realizada por la empresa para la investigación, desarrollo, e inversión en maquinaria para la fabricación de las MAT-120 que ahora pudiera estar esparciendo Gadafi sobre población civil: 11 millones de euros. Una potente inversión, dado el nivel de la empresa, que se fue por el desagüe del tratado internacional de prohibición de bombas de racimo, pero que ahora el convenio urbanístico podría reintegrarle.

Ésta es una información que difundió la propia Instalaza al hacerse públicas sus ventas a Libia, y de la que se hacía eco una agencia de noticias, donde pasaba desapercibida en una línea al final del texto, y el blog carloscapote.com, que la reproduce literalmente:

“Ya en 1.993 INSTALAZA S.A. decidió, por su propia iniciativa, suspender la producción del ESPIN, antecesor del MAT-120, e intentar resolver definitivamente el problema de las municiones explosivas fallidas.

Diez años después, con una inversión de fondos propios del orden de 11 millones de Euros, el MAT-120 era homologado y entraba en servicio..."


Documentación: Nº 91 del Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza de fecha 25/04/11


Relacionadas:

Instalaza pide 40 millones de «indemnización» por la prohibición de las bombas de racimo

SETEM revela por primera vez en España los vínculos de los bancos españoles con fabricantes de armas controvertidas

Comparecencia de Carme Chacón ante la Comisión de Defensa con motivo de la firma del convenio internacional de Dublín.


Otras relacionadas:

2005: Acción contra fábrica de armas en Zaragoza

2009: La española Instalaza mantiene su oferta de bombas racimo por internet

  • 27 de abril de 2011 14:32, por televidente

    Denuncia de Amnistía Internacional en un vídeo de Euronews:

    Ver en línea : Las MAT-120 "llueven" sobre Misrata

    • 28 de abril de 2011 00:10

      ¿Amnistía Internacional? Esa coalición que lleva dos meses denunciando los atropellos de Gadafi sin citar ni los de los rebeldes ni los de la OTAN hasta el último momento? ¿Esa organización que reniega de la objeción fiscal y se niega a dar datos sobre el dinero que recibe de ella?

      • 28 de abril de 2011 08:48, por televidente

        Vaya...pues sí, esa misma.

  • 27 de abril de 2011 14:36, por Mercedes

    El empleo de este tipo de armamento en Misrata es el segundo caso conocido del uso de bombas de racimo desde la entrada en vigor de la Convención sobre Municiones en Racimo, el 1 de agosto de 2010:

    Ver en línea : Gadafi dispara a la población civil con bombas de racimo españolas

  • 27 de abril de 2011 14:43, por Mabel González Bustelo

    Aunque estas bombas no estaban prohibidas en el año 2007, ya entonces no debería haberse autorizado la venta de este ni de ningún otro tipo de armamento al régimen de Gadafi.

    Hasta el año 2007, era el Código de Conducta de la UE el que explicitaba los 8 criterios para no autorizar ventas de armas en función de la situación del país de destino: cuando existe conflicto armado, violaciones de los derechos humanos o del Derecho Internacional Humanitario, riesgo de represión interna o de agravar tensiones existentes, riesgo de desvío a otros destinatarios o países que no sean los autorizados, etcétera. A partir de 2007, la ley española 53/2007, sobre exportaciones de material de defensa y de doble uso, incorpora en su artículo 8 esos mismos criterios y los convierte en parte de la legislación en nuestro país. Dada la naturaleza del régimen libio, es más que dudoso que cumpliera estos requisitos:

    Ver en línea : El punto de vista de Greenpeace sobre las bombas de racimo españolas en Libia

  • 27 de abril de 2011 16:50, por elefante

    que verguenza que con la complicidad de Belloch se van a forrar los de siempre. Se forraban vendiendo a los libios pero a los trabajadores los despedían o les daban 500 EUR de sueldo.
    Los gestores de Instalaza ya habían arruinado la empresa con sus tejemanejes.
    Y si se habían llevado poco en crudo ahora sale Belloch para ponerles más millones en bandeja de premio por sus "meritos". más bombas de racimo a dictadores, más mala gestión que luego vendrá Belloch y pagará los platos rotos. patetico.

  • 1ro de mayo de 2011 00:08, por H. Arto

    La UE preocupada por el uso de bombas de racimo por las fuerzas de Gadafi.

    Bruselas, 29 abr (EFE).- La Alta Representante de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, se mostró hoy "profundamente preocupada" por el supuesto uso de bombas de racimo en Libia por parte de las fuerzas del líder Muamar el Gadafi.

    Ver en línea : http://www.abc.es/agencias/noticia....

  • 1ro de mayo de 2011 20:42, por Jesús

    Para muestra un botón, compre artículos de Instalaza por internet sin el más mínimo control:

    Ver en línea : http://mundomilitaria.es/foro/index...

  • 2 de mayo de 2011 23:51

    Con información interesante sobre el nivel de actividad de la empresa actualmente, sobre el pelotazo inmobiliario que se evidencia y sobre las reclamaciones del barrio sobre la parcela...

    Ver en línea : Podcast Hoy por Hoy Zaragoza. Cadena SER: minuto 11 y 35 segundos a 20’20"

  • 9 de mayo de 2011 11:30

    pelotazos a go-go

    además del pelotazo urbanístico

    ahora quieren que el Gobierno les de 40 millones de euros porque además de Libia tenían otros siete sátrapas a los que vender y no pudieron por la prohibición internacional.

    a estos listos habría que decirles algo...

    Ver en línea : en cinco días

    • 10 de mayo de 2011 18:04, por mambrú

      El miércoles 25 de mayo protestaremos en Zaragoza, la ciudad donde tiene su fábrica Instalaza, frente al ayuntamiento, a las 8 de la tarde, formando un tapiz humano en forma de bomba gigante, convocad@s por la Asamblea Ciudadana contra la Guerra. Es un acto de denuncia del comercio de armas y del empleo de bombas de racimo de Instalaza contra la población civil en Libia, y de rechazo a la escandalosa recalificación de su solar (PSOE, PP y PAR quieren permitirle construir el doble de viviendas que lo que pone como tope el PGOU) si no media al menos antes una exigencia de conversión de la actividad de Instalaza hacia fines estrictamente civiles.

      Es evidente un destacado interés institucional por "socorrer" a esta empresa, como la propia empresa se pavonea en airear, con toda su dura cara, en su reclamación de 40 millones de euros hecha pública ayer:
      http://www.antimilitaristas.org/spip.php?article4901

      • 10 de mayo de 2011 18:15, por mambrú

        Sus responsables afirman que su petición está "perfectamente razonada y explicada" y destacan que el Ejecutivo la ha aceptado a trámite "sin agotar plazos ni recurrir al silencio administrativo, agrega el periódico económico.

        Fuente: infodefensa

  • 10 de mayo de 2011 19:03

    Plan "B" con B de Bombas y de Bancos que las financian.

    Por una Banca Limpia!

    www.bancalimpia.com
    Soy cliente, no complice.

    Ver en línea : BancaLimpia

  • 12 de mayo de 2011 09:46

    Está claro que han esperado pacientemente a que les hicieran la recalificación para luego, encima, demandar una indemnización al gobierno...por si el ayuntamiento se cabreaba, aunque a mi me dá que estos políticos cómplices tienen unas tragaderas...

  • 28 de octubre de 2011 12:43, por Jesus

    - Si una empresa va mal, ¿alquien la subvenciona o cierra sin más?
    - Si una fábrica produce cocaina... ¿deberíamos apoyarla para que no cierre?
    - Si un trabajador trabaja en una fábrica de cocaina... ¿debería darnos pena de que le echen?
    - Si con el trabajo de un operario de una fábrica de armas prohibidas, matan a personas inocentes... ¿debería darme pena?
    - A ver si estas imágenes las ven los trabajadores de esa empresa y siguen con la conciencia tranquila: http://totallycoolpix.com/2010/12/best-pictures-of-the-decade-the-noughties/

    Yo, me buscaría otro empleo. No quiero ser cómplice.

Alternativa Antimilitarista - moc
Administración