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El presidente de Malí abre la puerta a una intervención militar extranjera para "liberar" el norte

José Naranjo, Guin Guin Bali

Sección:Observatorio de conflictos
Viernes 3 de agosto de 2012 0 comentario(s) 1259 visita(s)

El presidente interino de Malí, Dioncounda Traoré, se dirigió el sábado a la nación a través de la televisión pública en un mensaje muy esperado y seguido en todo el país en el que anunció lo que ya parece inevitable, una intervención militar extranjera para “liberar” el norte. “La Cedeao, la Unión Africana y la ONU no son nuestros enemigos, para reconquistar nuestro territorio debemos aceptar su solidaridad”, dijo Traoré, quien prometió que “en poco tiempo nos habremos desembarazado del terrorismo religioso”.
Dioncounda Traoré sólo lleva 48 horas en Malí después de haber pasado más de dos meses en Francia recuperándose de la terrible agresión que sufrió el 21 de mayo pasado cuando un grupo de manifestantes, con la complicidad del Ejército, entró en el Palacio Presidencial e intentó lincharle. Sin embargo, resulta obvio que traía bien definido un plan para sacar a Malí del impasse en que se encuentra en la actualidad, con su democracia amenazada tras el golpe de estado del 21 de marzo pasado y partido en dos debido a la ocupación de las regiones del norte por grupos terroristas y yijadistas.

Tranquilo, firme en sus palabras y trasladando dos ideas clave, diálogo y unión, Traoré presentó las líneas maestras de su mandato de transición. En primer lugar hizo gala de una gran generosidad y altura de miras y reiteró que perdonaba a sus agresores, como ya hizo el viernes pasado a su llegada al Aeropuerto de Bamako: “Mi vida no es nada al lado de Malí y por eso reitero mi perdón a mis agresores, los perdono por Malí, en nombre de Malí, porque necesitamos a todos nuestros jóvenes para superar este reto”, dijo Traoré.

El presidente interino hizo un llamamiento a todos los malienses en este “momento capital de la evolución de Malí como estado, nación y pueblo. Podemos superar los desafíos si estamos unidos y Malí saldrá más orgulloso y más sólido porque somos una gran nación”, dijo, antes de nombrar, una a una y con toda la intención del mundo, a todas las regiones del país.

“Malí no está solo, no estará solo en el combate que va a emprender por la democracia y el desarrollo. Igual que los malienses hemos dado a otros nuestra solidaridad, ahora recibimos la solidaridad de otros en la salvaguarda de nuestra integridad territorial”, añadió Traoré, quien dejó claramente la puerta abierta a una intervención militar extranjera en el país para “liberar” el norte. “La Cedeao, la UA y la ONU no son nuestros enemigos, debemos aceptar la solidaridad que nos ofrecen para reconquistar nuestro territorio”, dijo.

Dioncounda Traoré hizo especial hincapié en la necesidad de que todos se adhieran a esta proposición, sabedor del rechazo que genera en buena parte de la sociedad la posibilidad de que se produzca una intervención militar extranjera. “Todo ciudadano está llamado a asumir su responsabilidad para liberar nuestro territorio. Pido una alianza lo más amplia y más fuerte posible para conseguir este objetivo”.
Posteriormente, el presidente interino hizo un guiño al Ejército asegurando que dichas fuerzas de intervención no vendrían a Malí para garantizar la seguridad de las instituciones de la Transición. “Mantengo mi entera confianza en los servicios de seguridad y en el Ejército maliense” para esta tarea, dijo el presidente, quien posteriormente trazó un esbozo de lo que llamó la “arquitectura” de la Transición y que representa una profunda reforma de las instituciones en Malí.

ARQUITECTURA DE LA TRANSICIÓN

En primer lugar, aseguró que este periodo estará dirigido por un Alto Consejo de Estado formado por un presidente, él mismo, y dos vicepresidentes, uno responsable de Defensa y Seguridad que presidirá un Comité Militar para el Norte de Malí, y el otro responsable de coordinar a “las fuerzas vivas de la nación”.

Debajo del Alto Consejo de Estado habrá un gobierno de unidad nacional, cuya integración será decidida, en persona, por el presidente. “Las conversaciones las mantendré yo en los próximos días”, aseguró Traoré, quien aparentemente pretende prescindir del que hasta ahora ha sido su primer ministro, el cuestionado Cheikh Modibo Diarra, quien se oponía a una intervención militar extranjera.

Además del gobierno de unidad nacional, Traoré sorprendió a todos anunciando la creación de un Consejo Nacional de Trancisión (CNT), que tendrá competencias consultivas y que será presidido por el vicepresidente de las fuerzas vivas. Finalmente, dijo que se creará una Comisión Nacional de Negociación encargada de negociar con los movimientos armados que ocupan el norte del país para intentar buscar “soluciones negociadas” a la crisis.

Finalmente, reiteró que ni el presidente, ni los vicepresidentes ni los miembros del gobierno de unidad nacional se podrán presentar a las elecciones presidenciales que deberán celebrarse dentro de un año. “Hay tiempo para todo”, añadió, “para la política partidaria, para las ambiciones personales (…) pero hoy es el momento de la movilización de todos para salvar a nuestro país, debemos focalizarnos sobre lo esencial, que es la restauración de nuestra integridad territorial y el rescate de nuestra democracia (…) Es un tiempo de sacrificios”.

Para terminar, Traoré lanzó un mensaje de optimismo. “No hay razones para desesperar, juntos superaremos todos los desafíos. Prometo que en poco tiempo nos habremos desembarazado del narcotráfico y del terrorismo religioso (…) Todos debemos conjurarnos para ello”.

Fuente: http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=3&id=3129

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