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Utilizando el miedo para silenciar a la oposición en Israel (Ruth Lackner Hiller)

El Fusil Roto (Internacional de Resistentes a la Guerra), nº 94

Sección:Represión
Martes 8 de enero de 2013 0 comentario(s) 1496 visita(s)

Publicado en El Fusil Roto, diciembre de 2012, nº 94

La mayoría de los israelíes cree que un estado de emergencia permanente está justificado, y que un gran ejército de reclutados y reservistas ayudará a mantenerles a salvo de los enemigos que les rodean y que quieren aniquilar a Israel y “empujarnos al mar”.

Mientras que los palestinos llevaban viviendo en la región siglos antes de la creación del estado judío en 1948, la memoria colectiva de la mayoría de los judíos israelíes no reconoce lo que realmente ocurrió durante esos fatídicos años de guerra y sus consecuencias inmediatas en las que cientos de pueblos fueron sistemáticamente borrados del mapa. Sin embargo, Israel, que fue creado como un paraíso seguro, es considerado mundialmente como la tierra de los judíos.

Hoy en día sigue siendo un hecho muy poco conocido el que el 20% de la población de Israel no es judía, sino musulmana, cristiana o de otra religión. Estas distintas creencias celebran distintas festividades. Pero puesto que Israel se considera un estado judío, las fiestas judías son consideradas fiesta nacional.

Cada primavera se celebran tres días festivos en Israel que en realidad definen la esencia de la nación sionista. Éstos son el Día del Recuerdo del Holocausto, el Día de los Caídos y el Día de la Independencia. Una festividad nos recuerda los horrores del Holocausto. La semana siguiente rendimos homenaje a los soldados caídos y a las víctimas del terrorismo. Y justo al día siguiente del Día de los Caídos es el día de la Independencia de Israel, aunque para muchos de mis amigos y colegas palestinos es el Día de Nakba, que conmemora el día de su catástrofe, un día de recuerdo que no está incluido en el calendario oficial de Israel. Estos días de conmemoración son muy difíciles y están llenos de dolor y pena para muchos. Son días que, a nivel nacional, están llenos de emociones, ya que se centran en las muchas víctimas, el gran sufrimiento y la pérdida de vidas durante el Holocausto; en los soldados judíos caídos para que el Estado Judío pudiese existir. A la vez son días que también proyectan la posibilidad de más discriminación en el futuro.

El 26 de abril de 2009, un día antes del Día de los Caídos en Israel, en un acto muy bien promocionado, que explotó el carácter emocional y cargado de sentimientos, la policía israelí asaltó dramáticamente las casas de seis activistas de New Profile y se los llevó para interrogar. También confiscaron los ordenadores personales de nuestros activistas y, en algunos casos, los ordenadores de los familiares. Los activistas detenidos fueron dejados en libertad bajo fianza, pero sus ordenadores personales permanecieron incautados durante treinta días. En las dos semanas siguientes, la policía citó a otros diez activistas para interrogarles, pero fanfarria ni cobertura mediática.

Los activistas de New Profile fueron acusados de incitar a la oposición al reclutamiento – haciendo una llamada a los jóvenes para que se nieguen a servir en el ejército, lo que está considerado como un acto de traición. Este intento de deslegitimizar e incriminar a New Profile equivale a no menos que una declaración de guerra a la juventud cuando cada vez más jóvenes judíos israelíes, además de miembros de la minoría drusa que también están sujetos al reclutamiento, se sienten incapaces o no están dispuestos a aceptar el excesivamente usado dictado israelí “No tenemos otra opción”, por lo que optan negarse a cumplir el servicio militar.

Al parecer, la investigación de New Profile se inició debido a la preocupación entre los funcionarios del gobierno y el personal de defensa sobre la tendencia creciente de evasión del servicio militar. En 2007 el Ministro de Defensa Ehud Barak y el entonces Jefe del Estado Mayor Gabi Ashkenazi ya declararon públicamente que lucharían en contra de esta tendencia.

Pero estaba claro que no era New Profile quien realmente les preocupaba. New Profile es una organización sin ánimo de lucro con no más de 60 miembros activos en un momento dado. Simplemente parecíamos una cabeza de turco fácil y visible a través de la cual las autoridades esperaban sembrar miedo e intimidar a futuros insumisos.

Aunque la investigación penal nos sometió a unos desafíos nuevos y muy difíciles como movimiento, decidimos inspeccionar activamente la investigación como un acto de resistencia. Nuestro enfoque feminista del activismo fue lo que inspiró esta respuesta, y es así como pudimos reclamar un sentido de participación – documentándonos, debatiendo y analizando los hechos, así como capeando la cobertura mediática, tanto buena como mala. Nuestra decisión de afrontar el reto de la investigación penal llevando a cabo nuestra propia contra-investigación añadió a la experiencia una nueva dimensión extremadamente valiosa.

En la actualidad, aunque New Profile cumple todos los requisitos legales para ONGs, y nuestro estatus ha sido aprobado por el Tribunal Superior de Justicia Israelí, seguimos siendo sometidos a un continuo hostigamiento, en particular por parte de miembros del Knesset que se identifican con facciones nacionalistas de extrema derecha.

Es fácil sentirse confundido por la vida pública en Israel porque está plagada de ambigüedades. Un buen ejemplo de ello es el diario israelí Haaretz. Refleja la relativamente pequeña población de israelíes progresistas y liberales que forma parte de sus lectores, porque en ocasiones sí que publica artículos que critican las principales políticas militaristas y la ocupación, creando así la ilusión de progresividad. Pero las opiniones de la izquierda radical no se ven representadas y esto equivale a una política de silenciamiento.

Para muchos de nosotros, el silenciamiento también ocurre en nuestros círculos más cercanos. A menudo nos es difícil encontrar un lugar seguro para dialogar y debatir, incluso en nuestros propios hogares y con nuestras familias. Se nos desacredita: en el mejor de los casos se nos dice que somos hipersensibles y que exageramos. En el peor de los casos se nos percibe como personas que no tenemos la menor idea de lo que está ocurriendo “realmente” y lo que “de verdad” importa. Y lo que realmente ocurre y lo que de verdad importa es que “nos quieren empujar al mar” y que “sólo conocen el lenguaje del poder”.

Un ejemplo reciente de cómo el miedo afecta realmente nuestro juicio es el hecho de que, durante la reciente revuelta en Egipto, la mayoría de las opiniones israelíes eran leales a favor de Mubarak, mientras que el resto del mundo aplaudía eufóricamente la revolución. En un momento en el que tenemos el privilegio de ser testigos de un fenómeno histórico, los políticos israelíes hablan con el temor de la amenaza que esto supone para la existencia de Israel.

En la actualidad, el mismo discurso oficial israelí sobre Irán como una amenaza nuclear a Israel, que pretende promover el pánico en masa entre los ciudadanos y los judíos en la diáspora, está siendo utilizado para movilizar a la gente en todos los ámbitos. El miedo es utilizado contra nosotros como una herramienta para conseguir el cumplimiento y el respeto. Éste es un aspecto del militarismo. El miedo promueve y mantiene la ignorancia. Como israelíes aseguramos nuestra identidad nacional o prestigio internacional “apuntando al otro” y jugando al juego de la culpa. Son ellos, no nosotros. No tenemos socios para la paz. El juego de la culpa está diseñado para dejar poco espacio para el diálogo, el perdón o las responsabilidades.

Yo creo que es de vital importancia concienciar a la comunidad internacional de lo que está ocurriendo en Israel. También creo que nuestra juventud es nuestra salvación. Puesto que la legislación israelí no ofrece prácticamente ninguna disposición para la objeción de conciencia, los jóvenes han encontrado su propio método para votar con los pies. Hoy en día, a pesar del reclutamiento continuo, más de la mitad de los israelíes aptos ya no sirven o no completan su servicio militar obligatorio. Yo, por mi parte, soy la orgullosa madre de cuatro hijos que se negaron a hacer el servicio militar.

Ruth Lackner Hiller
New Profile, el movimiento de desmilitarización de la sociedad israelí
(Traducción del inglés por Nayua Abdelkefi)

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